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24 jul 2013

La Srª Mato y y el Sr. Laarasi

Hará a un año que la fiscalía empezó a investigar a un imán en Cataluña porque, al parecer, invitaba al maltrato femenino con moderación. Era un imán discreto que nunca defendiera interpretaciones radicales del islam; por tanto, el Sr. Laarasi, aunque era un imán influyente, nunca había sido objeto de ninguna investigación por parte de la policía
Este individuo, y no sólo él, propone una violencia física contra las mujeres “para conseguir el efecto, sin que se note el cuidado”, pero va más allá: detalla estrategias de sometimiento que implican violencia, pero no física, como aislar a las mujeres dentro del domicilio conyugal. Esta doctrina, sin embargo, no nos es ajena: “la mujer la pata quebrada y en casa”. Durante medio siglo fue la doctrina oficial de la dictadura del genocida que, siguió las directrices de la iglesia católica, que cree en el mismo Dios de Abraham que el Sr. Laarasi, que también se proponía “liberar a la mujer de la tiranía de la fábrica y reconducirla al lugar sagrado del hogar”.
El Sr. Laarasi, al parecer, también proponía castigar a las mujeres negándose a mantener relaciones sexuales con ellas. En este particular la doctrina no coincide con la de la iglesia católica que, por el contrario, tenía establecido el “débito conyugal” para que no fueran las mujeres las que castigaran a sus maridos negándose a tener relaciones con ellos.
El imán, según leímos, discurría también en sus prédicas acerca de cuál debería ser el papel de la “verdadera mujer musulmana” en la sociedad actual contraponiéndolo con el que ha empezado a poder ejercer la mujer occidental, que, en su opinión disfruta de “demasiados derechos”. Esta expresión revela que para el los derechos se conceden y no son propios.
Estas reflexiones vienen a mi mente cuando tengo noticia de que la Ministra de Sanidad quiere disminuir la lista de mujeres maltratadas - ¿será porque perjudican a la “marca España”? - según un método que parece inspirado por el Sr Laarasi. Mas sutilmente, si contar con la Real Academia de la Lengua, inventa una nueva definición :“mujer maltratada: dícese de la que habiendo sufrido mal trato necesita estar hospitalizada más de 24 h para el tratamiento de las lesiones”. No sé si el Sr. Laarasi es su asesor o no, pero lo parece. A partir de ahora sus correligionarios que sigan sus consejos no serán acusados de haber maltratado a una mujer.
La Secretaria de Estado de Asuntos Sociales precisó, ante el “injustificado” revuelo organizado con esta información:"No se trata de maquillaje ni de exclusión”, ya que "hasta ahora, las mujeres agredidas no se incluían en ninguna estadística". El objetivo, cabe concluir, es el de que nunca lleguen a ser parte de ellas, lo cual es “algo distinto” que maquillar las estadísticas.
El argumento es de una lógica implacable. Si no existían estadísticas no se pueden maquillar, porque no se puede maquilar lo que no existe. Otra cosa es que al iniciar unas estadísticas basadas en esta definición aunque las estadísticas no se maquillen, sea la realidad la que queda maquillada en las estadísticas ¡que no la representan!, dándole la razón al 15-M.
Pero eso, según parece, no importa tanto ¿qué es la realdad, al fin y al cabo? La realidad es como la vida: “una sombra, una ficción y todo bien es pequeño, porque la ida es un sueño y los sueños, sueños son”, como explicó Calderón de la Barca por boca de Segismundo.

Putin y Rajoy

               Todas las dictaduras persiguen la actividad intelectual porque en ella se encuentra el último reducto de la libertad con la que quieren acabar. Pensar es una actitud que sólo se puede impedir volviendo loco a las personas y no pocas torturas pretenden ese objetivo.
La cultura, de la que es parte la actividad científica investigadora, como expresión de esa actividad intelectual es igualmente perseguida por todos los dictadores. El investigadores una persona que razona y a ninguna dictadura le gusta que la gente razone, sólo le gustan que obedezca. Por eso, desde el investigador más básico al más aplicado es una fuente de riesgo: se empieza razonando sobre la constitución de la materia - algo en principio políticamente neutro - y se acaba razonando sobre el derecho a la libertad y a la educación pública.
En España la posesión de libros, no digamos “los prohibidos”, entre los que se encontraba la Biblia, salvo si eras eclesiástico, era prueba de querer razonar y no obedecer.
Ignoro el autor de la frase que unos atribuyen a Goebbels  y otros a Millán Astray, pero sin duda tiene más padres: “cuando oigo hablar de cultura llevo la mano a la pistola”.
De esos polvos, aunque se hayan querido disimular con un escenario de cartón piedra vienen riadas de lodos como los que amenazan España, las noticias del CSIC no pueden ser más alarmantes, pero sí lo son, porque la misma política de desmantelamiento se está produciendo en la Universidad donde 30.000 estudiantes no podrán seguir sus estudios por falta de becas, lo que equivale a que dentro de cinco o seis años el país tendrá unos 200.000 profesionales menos de los que podía haber producido.
En realidad la pérdida no es para el país sino para el mundo, que es donde encontrarían trabajo porque los empresarios españoles, a juzgar por las declaraciones de los presidentes de sus asociaciones empresariales  se dedican a ganar dinero no produciendo riqueza sino defraudando a la Seguridad  Social - ¡y a mucha honra!, blasona - y a defraudar a Hacienda pagando en negro a sus trabajadores-esclavos por jornadas ilegales por excesivas, recibiendo el respaldo ético de los demás empresarios a los que tan bien representan.
También Rusia, que ha montado su propia mascarada para disimular la “dictadura heredada” - ¡ellos incluso eligen al Jefe del Estado! - está preparando un  proyecto de ley para el desmantelamiento de la mundialmente famosa - ¡y con justa razón! - Academia de las Ciencias de la URSS (hoy de Rusia). El objetivo no está claro, pero el latrocinio es previsible, porque de aquellos polvos vienen estos lodos y eso nosotros lo sabemos bien. El pasado 3 de junio tuvo lugar la primera lectura en el Parlamento, haciendo caso omiso de la presión que todos los científicos rusos a través de sus instituciones - ¿será que las quieren desmantelar, como ocurrió en el CSIC, porque son “demasiado” democráticas? - han manifestado al Gobierno y a los miembros del Parlamento
El 5 de Julio ha tenido lugar el segundo embate, pero como ocurre con estas “democracias herederas de las dictaduras”, que confunden la mayoría parlamentaria con una “dictadura legitimada por los votos”, apenas han conseguido más que modificaciones cosméticas irrelevantes y que se haga una tercera lectura a mediados de septiembre.
Como suelen hacer todos los gobiernos tramposos se dedican a cambiar la terminología para que no se note lo que hacen, creyendo que los ciudadanos somos tontos. Así se ha cambiado el término “liquidación” por el de “reorganización”, pero la que están montando se hace al margen de los científicos y las instituciones en que estos están organizados, las elecciones no son democráticas - ¿habrán copiado la democracia orgánica de Franco que también hemos recuperado nosotros? Pero, sobre todo han repartido promesas, algo sobre cuyo incumplimiento gubernamental nosotros sabemos mucho.
Algunas personas, p. ej. el Presidente de la RAS, Acad. F. Fortov, creen que se puede todavía conseguir algo, en contra de la opinión de los sindicatos y de la mayoría de los investigadores. Aunque todavía no hay ningún texto legal definitivo, en el existente se incluyen datos falsos para justificar lo que se quiere hacer y se viola el derecho constitucional de los investigadores a participar en las discusiones antes de someter la ley al Parlamento , porque la tercera lectura prometida ya sólo permite enmiendas técnicas de carácter formal.
Nuestros colegas rusos piden nuestro apoyo. Aunque “a buen lado vienen a pedir leña” - nuestras heridas por las pérdidas de derechos democráticos están todavía sin cicatrizar - mi propuesta es que la Asociación de Personal Investigador debe sumarse a la presión internacional.
“Investigadores del Mundo, ¡Uníos!”, debe ser nuestro slogan para respaldar su proyecto en defensa de sus derechos democráticos - la garantía mínima de la defensa de la razón - y de protección de una realidad científica de la envergadura de la RAS, que no puede ser desmantelada -como pretenden estos políticos hijos de una dictadura que los amamantó - sólo porque en el Parlamento  tenga, legalmente, la mayoría! La democracia es otra cosa.
La destrucción de los templos del saber constituyen un delito de lesa humanidad, aquí, en Rusia y en la Galaxia de Andrómeda ¡por no citar sitios más lejanos donde también lo es.

23 jul 2013

¿Hay algo honorable en este país?

No es el caso de la Jefatura del Estado, ni por su origen (la inventó un dictador y su titular, al que se le prometió que la heredaría, juró seguir atropellando los derechos de los ciudadanos con aquellas leyes. Este juramento lo revalidó cuando fue designado rey, deshaciéndose en alabanzas al dictador), ni por su ejercicio, porque la presunción de corrupción por fraude a los Presupuestos Generales del Estado, está dentro de la familia real. ¡Pero aquí no pasa nada!
El poder ejecutivo tiene a su frente a un Presidente que prometió estar delante, detrás y al lado del Sr. Camps; que hizo alarde de la forma de gobernar actuación del Sr. Matas que prometió imitar; su última acierto fueron los elogios al Sr. Bárcenas con otivo del "finiquito diferido" y más que la promesa de todo su apoyo, "hacemos lo que podemos", pese a que ya eran públicas sus evasiones de patrimonio a Suiza, de origen más que dudoso. La intevención de un periodista rumano "se explicará Vd. ante un juez, ante el Parlamento o dartá un discurso como el otro día, le forzó a prometer que daría su versión " - ¿no sería mejor contar la verdad? - en el Parlamento. ¡Pero aquí no pasa nada!
El legislativo se sigue negando a condenar el régimen dictatorial del que es heredero porque no hubo ruptura. Los gritos de “que se jodan” dirigidos por alguna de sus diputadas, una hija de padre famoso, se celebró con algazara por su colegas tras ser rechazada una propuesta social, revelando la catadura ética, y la falta de la más elemental educación, de la mayoría del Parlamento; y no olvidemos el caso los diputados que veían páginas pornográficas o jugaban con el ordenador en las sesiones parlamentarias; dee los que “pierden” el ipad y piden otro gratis sin vergüenza o de los que cometen fraude en las votaciones apretando el botón del diputado ausente, etc. ¡Pero aquí no pasa nada!
En el poder judicial el Supremo dictó una sentencia que es paradigma del analfabetismo de unos letrados iletrados - la alternativa de prevaricación, una hipótesis que me acosa recurrentemente, la rechazo con alarde de voluntad - uqe permitió expulsar al juez Garzón, el mayor exponente de la justicia internacional desde Vitoria - por “ignorar” el sentido de las conjunciones que conoce todo buen estudiante de 14 o 15 años. El futuro del juez Sr. Ruz promete. ¡Pero aquí no pasa nada!
A ello le siguió la rocambolescas peripecia de un Presidente del Consejo General del Poder Judicial que no quería dimitir aunque, salvo que se demuestre lo contrario, tenía todos los visos de haberse dedicado a malversas dinero público durante años. Quizá lo más indecentes fue el ataque de que fue objeto quien destapó esa situación de corrupción con tantos “cómplices” notorios. Quizá temerosos de que la tirada de manta les afectara a ellos también. ¡Pero aquí no pasa nada!
La guinda de todo la tiene, de momento, el actual Presidente del Tribunal Constitucional. A la dudosa legalidad del cumplimiento de los requisitos para su nombramiento,  soslayada con trucos de leguleyo que desmerecen a al institución, se le añade el reproche por ocultar su pertenecía al PP, legalmente prohibida. Otro argumento de leguleyo arguye que el art. 158.2,CE sólo prohibe “el desempeño de funciones directivas en un partido político” y este tipo no las desempeñaba. Se coge a un mentiroso antes que a un cojo. El mismo artículo dice: “En lo demás, los miembros del Tribunal Constitucional tendrán incompatibilidades propias delos miembros del poder judicial”. Eso nos lleva al art. 127.CE78: “Los Jueces y Magistrados, mientras se hallen en activo  no podrán desempeñar otros cargos públicos ni pertenecer a partidos políticos …”. ¿Cabe alguna duda de su incompatiblidad, no ya como Presidetne, sino como simple miembro del  Constitucional? ¡Pero aquí no pasa nada!
Pese a todo, sí queda algo honorable; queda “el pueblo donde reside la SOBERANÍA y de donde emanan todos los poderes del Estado”, art. 1.2,CE7, cierto que, de momento, todos menos la Jefatura del Estado que emana del dictador y genocida al que heredó su hijo putativo, Juan Carlos I de Franco. Pero eso tiene fácil solución. Varios precedentes históricos nos enseñan  cómo hacerlo: al estilo de Isabel II, que se marchó a París, o al de Alfonso XIII que prefirió la Italia fascista.
Y ya se sabe: no hay dos sin tres. Pero somos un pueblo pacífico y generoso y por eso le dejaremos morirse siendo rey. Entonces diremos: “el rey ha muerto, ¡viva la democracia!”
Porque ahí se acaba este cuento de dictadores, reyes y príncipes. El cuento de la cenicienta, que hizo furor hace siglos, carece de valor en el S. XXI; ya no distrae ni a los niños que saben que varones y mujeres tienen iguales derechos y que los cargos públicos no se heredan: ¡los eligen los ciudadanos!

22 jul 2013

El último doblete: 44 años

Si señor, ya han pasado 44 años desde que, por méritos de aprendiz al lado de su maestro, el golpista General Franco, su Jefe se dio cuenta de que tenía buena madera para sucederle y decidió nombrarle heredero de la dictadura con la que él había acabado con la democracia en España. En este asunto no podemos dejar de reconocer el apoyo de su padre, D. Juan de Borbón, Conde De Barcelona, que ingreso en el ejército de Franco y de su abuelo Alfonso XIII, el rey conejo, que financió el genocidio organizado por Franco y demás compinches.
Culminaba así la labor educativa que su padre concertara con el genocida para que recibiera de él la educación más adecuada para la formación de su hijo en los valores fascistas que encarnaba el general - aunque más bien los que él encarnaba eran los valores franquistas. El acuerdo culminó con el envío de un niño de 10 años, era 1948, a la corte del Dictador.
Aquel 22 de julio de 1969 - ¿por qué no elegiría Franco el 18? - fue la fecha en que designó a su heredero en la dictadura. Tras muchas dudas, su primo Alfonso, posteriormente marido de su nieta, también otro Borbón, parecía más franquista que Juan Carlos y había demostrado su mayor competencia intelectual: era diplomático y llegó a ser Embajador en Suecia, mientras que su primo Juan Carlos sólo había  hecho el bachillerato y realizado una carrera militar sui generis pasando un año en cada una de las academias hasta salir con el grado de teniente.
Desde 1969 - ¡qué conducta tan distinta a la manifestada en París en 1968 por una juventud ansiosa de renovar el mundo - actuó de monaguillo de Franco al que acompañaba, como turiferario, dando lustre rancio a las fotos del dictador reforzando la dictadura. Era su forma  agradecida de convencerle de que sus juramentos de mantener la dictadura atropellando los derechos de los españoles eran sinceros. Es cierto que en paralelo se reunía con algunas personas de la oposición, algo que Franco no temía. Sabía que Juan Carlos no quería la democracia; que lo único que le interesaba era heredar la finca y hacerse con el cotarro. Para ayudarle, él tenía previsto dejarlo todo “atado y bien atado”. Y lo logró. Eso tenemos ahora.
A su muerte reiteró sus juramentos y le nombraron re: Nunca abjuró lo jurado. Llevó así a buen término lo que Franco había previsto: convertir una dictadura persona en una dictadura regia hereditaria. Para eso tuvo los contactos con la oposición clandestina; para garantizarse, a cambio de nada, lealtades que le permitieran hacer su propio juego: quedarse con la finca, como hicieran sus antepasados cada vez que, manu militari, volvían a ser reyes después de que el pueblo españo9l los pusiera en la calle en un ejercicio de libre voluntad democrática.
De un primer período de rechazo se pasó a uno  de confusión. Muchos creyeron que era un paso a  la democracia. No era así. Hemos regresado a principios del S. XX. Otro Rey que está por encima de la voluntad de los ciudadanos que, así, regresamos a la condición de súbditos, es decir “sub-dictu”  = bajo el dictado, porque eso es una monarquía: una dictadura hereditaria con un Parlamento, como Franco: cambiado todo para que todo siguiera igual.
La corrupción desborda desde la familia del Jefe del Estado, pasa por los partidos que lo apoyan y que nos impiden ejercer el derecho de elegir al Jefe del Estado. Como con Franco.
Al fin, la ciudadanía se da cuenta de que “no nos representan”, ni el rey, al que eligió Franco, ¡nunca nosotros!, ni los políticos que, en el gobierno o fuera de él, los elegimos nosotros. Cada vez son más claras las voces pidiendo un cambio de la constitución por otra democrática y federal, ¡por ese orden! Cada vez hay más banderas republicanas llevada por militantes demócratas y por ello republicanos. Cada vez la represión contra este ejercicio de la soberanía popular se incrementa hasta el punto de hacernos rejuvenecer en el recuerdo.
Pero también cada vez es mayor nuestra responsabilidad en lograr la unión de todos los partidos democráticos - no hay democracia si no hay república (aunque la recíproca no sea siempre cierta) - en torno a un único objetivo: recuperar la democracia. Tiempo habrá para nuestras diferencias de detalle sobre la orientación del gobierno. Lo importante es que, sea el que sea, sea democrático y republicano, que eso lo decidirán las urnas después.
ALTERNATIVA REPUBLICANA ha dado un gran paso adelante uniendo tres partidos; Hay que seguir dando pasos en este acercamiento con los otros grupos republicanos. Las elecciones europeas están cerca. Europa debe oír una voz clara honrada y democrática desde España.

Hablemos lo necesario, pero actuemos

Inventada la imprenta surgió su control exigiendo el “nihil obstat”, no hay objeción y el “imprimatur”, se pude  imprimir, para tener una publicación legal. A la libertad sólo le quedó un recurso: las publicaciones ilegales. Hoy las redes sociales han derrotado ese control. Convocatoria de manifestaciones, autorizadas o no, han tenido su fruto en la primavera árabe,  en algunos casos poco democrático pues logró el poder un movimiento que no permite discutir los preceptos divinos que, por tanto, impone de modo no democrático.
Pero Wikileaks y Snowden han logrado descubrir  las turbias cloacas sobre las que flota el poder ¿legalmente constituido? que está preparando modificaciones legales ¿democráticas? que recuerdan las de los nazis, fascistas y franquistas o los totalitarios stalinistas y maoístas.
Los blogs, los periódicos digitales, los twitter y mil y una formas continuamente renovadas de comunicación y difusión invaden la red hasta el punto de que acaban con nuestro tiempo libre. Ya no hay tiempo para leer estas noticias, ciertamente interesantes, que genera la red. Es bueno porque indica una gran sintonía entre autores y lectores y re-difusores ¿y luego qué?
Pienso, y soy el primero en la lista de pecadores, si esta continua denuncia de lo intolerable es útil y para quien; si esta lectura de las denuncias es útil y para quien; si esta re-difusión de lo leído es útil y para quién. Sin duda para nosotros, los ciudadanos que así dejamos de ser una voz silenciosa cuyo silencio manipula nuestro presidente del gobierno diciendo que porque no nos quejamos estamos con él. Nos quejamos, Sr. Presidente; y no estamos con Vd.
Ahora bien, ¿esta libertad no tiene un  efecto boomerang desde el punto de vista de la eficacia? ¿no se nos va la fuerza por la boca, por internet, creando una falsa sensación de que hacemos algo, pero que es inútil? Denunciar la corrupción general del poder político ¿es suficiente? Pedir que el privilegio del dictador heredado por Juan Carlos I no sea hereditario ¿basta? “Exigir” la revisión de la constitución para que sea democrática, que exige la extinción de la monarquía ¿sirve para algo? Denunciamos, pedimos y exigimos “a ellos”, a los corruptos, a los herederos y a los que quieren que todo siga “atado y bien atado”. Lo que hay que hacer es conseguir.
 ALTERNATIVA REPUBLICANA es un partido que surge de al unirse tres partidos democráticos y republicanos aunando voces discrepantes en lo accidental reuniéndolas en una voz más fuerte en lo esencial: recuperar la democracia. Es un “paso pequeño para la república pero grande para la democracia”. Ése es el camino que, cediendo protagonismo, deben de recorrer  todos los partidos que, por ser republicanos, sean democráticos y  quieran, inequívocamente, recuperar la democracia plural que nos robó el capital, la iglesia, y los totalitarios de todo signo.
Pronto habrá elecciones al Parlamento europeo. Una candidatura republicana democrática aunando todos los partidos democráticos republicanos lograría un representante o quizá dos. Sería el segundo paso pequeño para la república pero grande para la democracia”.
Hablemos, pues, todo lo que sea necesario, pero unámonos más.

20 jul 2013

Algo huele a podrido en Dinamarca

La confianza no admite medias tintas: se tiene o no. Es una virtud inmaculada. La única garantía de que uno no nos engaña por dos veces es que no lo haya hecho la primera.
Todos tenemos amigos correctos, pero son menos aquellos de plena confianza. Ser correcto es más que no ser delincuente. Para no ser delincuente basta no quebrantar la ley. Ser correcto exige un comportamiento intachable. En tal caso decimos que tenemos confianza en una persona. Pero para determinados trabajos exigimos más que eso, exigimos que no quepa la más mínima sombra de la duda de que en ningún caso esa persona dejará de ser intachable.
En nuestras relaciones humanas concedemos a todos la presunción de inocencia. A muchos a los que se la concedemos no les dejaríamos ni dos euros para que nos los guardaran. Jamás diremos que tememos que no nos lo van a devolver; simplemente no les damos la oportunidad de que eso ocurra. No ponemos en riesgo nuestra confianza, evidente poca, para poder seguir regalándole - porque es nuestro regalo - nuestra presunción de inocencia.
Las relaciones humanas se basan en la lealtad. A las personas que ocupan ciertos cargos se les exige más “índices de confianza” que a otros. A políticos, magistrados, médicos, docentes, etc., funcionarios públicos en general, se les exige un plus de ética intachable. Es indeseable el engaño en cualquier profesión; en estas profesiones no se tolera no ya la mentira sino el engaño o el equívoco o, simplemente la sombra de la duda en la lealtad de la relación.
Esta exigencia trasciende a la persona y alcanza a su familia y amigos. Sin duda los delitos son personales, pero la confianza es transpersonal. Nadie dejaría su patrimonio a un administrador honrado cuyos amigos fueran traficantes de armas, pederastas, etc.,  delitos que no tienen nada que ver con el dinero. Menos si fueran blanqueadores de dinero, evasores de impuestos o falsificadores de documentos. Este plus de “índices de confianza” plantea una disyuntiva, o se rompe con esos amigos o parientes indeseables o se pierde la confianza, aun sin delinquir.
Eso lo entendió el César cuando se divorció de su mujer pronunciando la famosa frase de “la mujer del césar, además de ser honrada y parecerlo”. Por eso fue intolerable el espectáculo de defensa del Sr. Divar. Por eso, mutatis mutandis, es intolerable el espectáculo de defensa del Sr. Bárcenas; también el que dan quienes fueron sus defensores apasionados que hoy - demasiado tarde- no paran de escarnecerlo. Por eso, mutatis mutandis la ocultación de militancia - sin duda no delictiva - del Presidente del Tribunal Constitucional es inadmisible.
Si el César no puede tener una mujer, sólo porque “no parece” honrada ¿qué “fumus bonae eticae” (humo de buena ética) cabe exigir al propio César? Toda la que no tenga le faltará a la magistratura que desempeñe el César, se trasvasa como ocurre con los vasos comunicantes.
Un Ministro de Justicia coincidió en una cacería con un juez. Fue objeto de una cacería política y dimitió. No había cometido ningún delito. No quiso que el “fumus bonae eticae”  afectara ni a su Ministerio ni al Gobierno del que era parte. Un ejemplo de ética que nadie ha seguido.
Gastos de representación que no se producen pero se cobran, finiquitos diferidos que son una burla lacerante, pertenencia a un partido que se oculta. Sólo habrá delito tras la condena, pero el fumus es el de Dinamarca. Algo huele a podrido; legal, pero podrido. Y la ley de los vasos comunicantes no admite excepciones. Ni aunque algunos vasos se nieguen a comunicarse, como acaban de hacer algunos miembros. Pese a ello la institución está tocada. Si queremos salvarla la única solución es la dimisión. Y si al interesado hay que explicarle por qué, la urgencia de su dimisión es mucho mayor.

19 jul 2013

Derecho a decidir: (19) La constitución se debe modificar

Está claro que sí. Lo único que no se puede cambiar es lo que está muerto. Ésa es su condición: la inmutabilidad; aunque los gusanos se encarguen de convertirlo en otra cosa “... in pulvis te reverteris”. Negarlo, es negar la realidad de la historia. ¿Puede haber alguien que lo sostenga? Por increíble que parezca sí en términos prácticos, a base de sacralizar la constitución. Son los herederos del texto del Decreto 779/1967 “ El carácter fundamental de las Leyes a refundir y la permanencia e inalterabilidad de los principios que las inspiran, tal y como fueron proclamados por la Ley de 17 de mayo de 1958 y reiterados en la propia Ley Orgánica del Estado .....”.
¿Qué queda de eso? Ciertamente queda el heredero del dictador que proclamó la permanencia e inalterabilidad de los principios Fundamentales que él juró seguir aplicándonos.   Todo aquello fue proclamado “manu militari”. Todo aquello, felizmente, fue modificado “manu civili” - aunque bajo el permanente ruido de los sables, por lo que, como dijera el dictador “todo quedó atado y bien atado “ - cuando aquellas Cortes, intrínsecamente ilegítimas que habían adquirido la legitimación por el atropello de una República democrática, decidieron autodisolverse.
Así dieron paso, de modo civilizado, a la actual Constitución Española que “en el ámbito español de decisión” aprobamos todos los españoles con derecho a voto, bien es verdad que se nos prohibió elegir la forma de Estado, que se dejó la que el dictador impuso, sin solución de continuidad. Pero como dueños de lo que aprobamos - incluido lo que no se nos dejó modifica, pues no se nos dio otra opción - podemos modificarla cuantas veces nos parezca, sin desmelenes nacionalistas, sean del signo que sean.
La gran mayoría de los españoles es demócrata; acepta las leyes y nadie puede pretender, sería ilegal, invadir la esfera de competencias que no tiene o chantajear para lograr privilegios ilegales. Se puede pedir el cambio de leyes si no nos gustan. Pero nadie tiene derecho a romper la baraja. Otra cosa es que, llegado un momento, se valore la oportunidad de dejar que quienes dicen que no quieren seguir siendo parte de la comunidad se vayan y nos dejen a los que aceptamos seguir siendo parte de ella.
            Lo dicho no sólo es de sentido común, sino que lo ratifica la Historia. ¿En qué se parece la integridad del territorio nacional actual a la de hace algunos años o siglos?. Dejaron de ser provincias españolas las del Sahara. España, el territorio donde vivimos los españoles, permanece. En el Sahara ya no hay españoles, hay saharauis invadidos por Marruecos. “Dios castiga sin palo ni piedra”, decía mi abuela. ¿Se imagina V. cómo vivirían los saharauis si hubieran seguido siendo una provincia española? ¿Y Guinea?.
Reflexionen los independentistas sobre sus intereses y ejerzan su libertad. Todos los países aceptaron la realidad de la secesión que la historia les impuso. España también y la UE, de donde saldrían por dejar de ser parte de España. Tendrían que solicitar su ingreso como nuevo país porque esas son las normas. O cabe la  subrogación. España sigue estando en la UE aunque disminuida en tamaño.
            La Constitución, en su art. 166 dice: “La iniciativa de reforma constitucional se ejercerá en los términos previstos en los apartados 1 y 2 del artículo 87”, que, a su vez, dice: “1. La iniciativa legislativa corresponde al Gobierno, al congreso y al Senado, de acuerdo con la Constitución y Reglamentos de las Cámaras”.
Pero añade: “2.- Las Asambleas de las Comunidades Autónomas podrán solicitar del Gobierno la adopción de un proyecto de ley o remitir a la Mesa del Congreso una proposición de ley, delegando ante dicha Cámara un máximo de tres miembros de la Asamblea encargados de su defensa”.
            Eso debe hacer el Sr. Más, si ésa es su voluntad. 1. aprobar en el Parlamento catalán la propuesta de modificación de la Constitución Española. 2. Nombrar tres miembros para su defensa. 3. Defender ante la cámara el proyecto explicando las consecuencias jurídicas, políticas y económicas de ese proyecto. Lo que no debe de hacer es crear mal ambiente con su actitud victimista que convierte a los españoles en agresores y agredidos cuando la inmensa mayoría sólo quiere tener la fiesta en paz. Ése es el camino que no lleva a ningún lado. El acusado de agresor, que no lo es, se siente mal con el papel que le adjudican porque no es el suyo. Hagamos las cosas con lealtad. ¡Por todas las partes!, por supuesto, y para eso lo mejor es hacer planteamientos claros
Por supuesto que todos los ciudadanos tenemos el derecho a decidir. Y nuestra primera decisión, la que no nos dejaron hacer es la de elegir al Jefe del Estado. Quizá si empezáramos por resolver esa cuestión pendiente todas las demás quedarían resueltas.

17 jul 2013

Derecho a decidir: (18) Las fuerzas armadas

¿Qué pasa con el artículo 8 de la CE,78, me pregunto?, y le pregunto a los nacionalistas arriscados que lo ignoran. ¿Por qué no leen con sosiego la constitución?
            ¡Hombre!; aunque ni soy John Wayne, ni veo a Maureen O’Hara por ningún lado, no perderé la calma. La violencia no está en mi ánimo. Quizá me pase en mi afán dialogal ¿se puede pasar uno en su ánimo de diálogo?
Hace tiempo que sé que no es posible convencer a nadie. Es una decisión actitud íntima; “noli foras ire, in interiori homini habitat veritas” (S. Agustín). Para los lectores jóvenes, privados de la opción de saber latín, esa frase significa, en versión libre: “No vayas por el mundo adelante buscando lo que no encontrarás en él; la verdad anida en el interior del corazón humano”.
            No hace falta ser licenciado en derecho, sobra con un poquito de sentido común, para saber que a los textos fuera de su contexto se les puede hacer decir lo que se quiera. Benavente en su obra “Los intereses creados” ayudaba a esta trampa con un diestro cambio de comas aquí y allá  para conseguir que un texto dijera lo que nunca dijo.
Nuestros políticos corruptos son un dechado de invento de expresiones con las que pretenden engañar al que no necesita ese esfuerzo, porque se engaña solo, esfuerzo que es inútil para intentar engañar al que no se deja.
            Solemos acusar a los demás de los pecados que no podemos corregir en nosotros. En un régimen democrático, el que acusa tiene la carga de la prueba. No rige la ley de sospechosos ni hay que “ser adicto al régimen nacionalista”. A ninguno, claro.
            Se que es difícil erradicar del corazón el peligroso atavismo de la dictadura. La única solución es un corazón honradamente democrático de donde no pueda emerger es ánimo nacionalista, que es siempre dictatorial.
Con este preámbulo leamos el art 8.1,CE78: “Las Fuerzas Armadas constituida por el Ejército de Tierra la Armada y el Ejército del Aire, tienen como misión garantizar la soberanía e independencia de España, defender su integridad territorial y el ordenamiento constitucional”.
            La “soberanía e independencia de España” es un concepto doble e indisoluble; sólo es soberano el que es independiente. Esa independencia se refiere al poder ajeno al del pueblo que formamos  todos los españoles donde, “reside la soberanía nacional” (art. 1.2,CE78). Misión de las Fuerzas Armadas es cualquiera, excepto la guerra civil. En una guerra civil tan españoles son unos como otros y, siendo democráticos, el único lugar para resolver las discrepancias entre españoles son las urnas. Nunca las Fuerzas Armadas, como algunos violentos pretenden una y otra vez, y a veces consiguen. No queremos a nadie con los caballos en el Parlamento; tampoco a ningún Tejero a pie.
             “España se constituye en un Estado social y democrático de Derecho, que propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico, la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo político” (art. 1.1. CE78). No hay ningún valor superior que incluya la violencia, sino la justicia; el atropello por la fuerza, sino la igualdad; la invasión ¿invadirnos a nosotros mismos?, sino el ordenamiento jurídico.
            Y sobre todos, la tranquilidad y perseverancia prevalecerán sobre la violencia. No hacerlo sería la gran derrota porque nos haría iguales a los asesinos. Toda violencia siempre cae sobre los más débiles. La justicia no siempre castiga al delincuente, al insocial o al buscavidas. Pero casi nunca atropella al inocente. La ley, en ese sentido, protege más al pillo que a la persona honrada. A ésta la protege su honradez. Pero muchos seguimos defendiendo que es mejor que un delincuente circule libre por la calle a que un inocente esté injustamente en la cárcel.
Por eso mismo, el sitio de las Fuerzas Armadas son los cuarteles o las funciones humanitarias, como felizmente están haciendo ahora ¡más o menos! ¿O al grito de Gibraltar español lo mandamos a conquistar la roca o a atropellar a los que ejercen su libertad pidiendo lo que prefieren? ¡Venga ya!