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5 sept 2017

La culpa es del otro

Leo con interés, ¿cómo no hacerlo? el artículo ¿Referendum a costa de un conflicto? EL ECONOMISTA 02.09.2017 de D. Santiago González-Varas del que paso a analizar algunas incongruencias.
Dice el autor: “no conozco que se proclamen independencias por referéndum en ningún lado”; tiene razón. Antes se provocaba el conflicto bélico que  o terminaba aplastando al disidente o con su triunfo. En el primer caso sólo se aplazaba el conflicto bélico si no se resolvía la causa. En el segundo al cabo de algunos años se reconocía la realidad y los enemigos se volvían amigos. El ejemplo de la américa hispana es el más próximo para nosotros.
Por eso hay que felicitarse y no reprochar que ahora se busquen soluciones menos cruentas; y lamentar que una evidente falta de ánimo de diálogo provoque estos conflictos. Chequia y Eslovaquia se separaron; Quebec y Escocia siguen unidos. El Brexit, salvando las naturales distancias, es otro referendum al margen de la opinión sobre como se hizo y sobre sus consecuencias, aún por determinar,.
                En España el Gobierno, CE78 en mano, pudo permitir el referéndum catalán con carácter consultivo y no vinculante; decidió prohibirlo también CE78 en mano. La frustración de sus proponentes les hizo dar un paso más. Su justificación es “su interpretación de la ley”. A ella opone el Sr. Rajoy “su interpretación de la ley”. ¿Por qué no hacen su trabajo e  interpretan la política si ambos - se supone - son políticos?
Hablar de conflictos y de catástrofes es objetivo, pero atribuir su autoría a unos u otros es partidista. Nunca en un conflicto toda la razón ha estado íntegramente de un lado. El TC corrige a los gobiernos que revocan leyes y Estatutos . El TEDH revoca sentencias de los TS y TC Los gobiernos deben dedicarse a la política; no son jurisconsultos. ¿Son políticos o tampoco?
                Se puede estar en desacuerdo con los independentistas pero las alegaciones del Sr. González-Varas no valen ni desmontan su “argumento democrático” ni nada de nada.
                Nadie puede presumir de saber que quieren sus votantes antes del referéndum. En e de Escocia todo el mundo temía que saliera SI y salió el NO; en el referendum del Brexit todo el mundo creía que saldría NO, y salió que SI. Yo creo que la mayoría de los españoles, también de los catalanes, creemos que saldrá NO si se celebra o una abstención tal que equivalga a un NO. Pero el ´Sr. González-Vara, afirma con temeridad: “ese resultado [la independencia] no es lo que quieren sus votantes”. Confunde su deseo con un futuro incierto.
                Es un disparate comparar esta situación con la invasión napoleónica, ni por parte de los defensores del Gobierno, ni por parte de los promotores de la independencia que se declaran invadidos por Castilla. Entender la historia sólo exige tener ganas de entenderla.
                Pero no se puede decir que “por si fuera poco, Puigdemont se ha dedicado a ofender sistemáticamente al Estado español, en sus intentos de desautorizar nuestra democracia, lo que es especialmente grave cuando lo hace en el extranjero, buscando unos apoyos que, por cierto, no ha encontrado” porque:
1.- en primer lugar esto no es una democracia: es una dictadura monárquica parlamentaria creada por un dictador militar que acabó con la II República democrática de España y ¡no precisamente con un referéndum no consultivo!
2.- en segundo lugar no hay ofensa al Estado español; hay discrepancia con su gobierno.
3.- en tercer lugar, y eso es lo único cierto: no ha encontrado apoyos internacionales.
                Este espectáculo es fruto de la incapacidad de diálogo de ambas partes pero sobre todo del Sr. Rajoy. En vez de resolver un problema político lo judicializó. Es la mejor confesión de incompetencia política. Es una necedad creer que un divorcio se evita con una sentencia. Su única solución, si la tuviera, es el diálogo.
                Franco era víctima de la “conjuración judeo masónica”, ahora el pobre del Sr. Rajoy es víctima de la “coalición anti-española”. Ambos como Fernando VII, otro borbón, no soportan la libertad por eso seguimos sin democracia un golpe de estado tas otros desde hace dos siglos. El S. XIX hubiera sido diferente para España. Más aun el mundo no sería como es ahora de no haber triunfado los golpes de Estado que trajeron una vez y otra a los borbones. El argumento de “que bastaría con que en cualquier Comunidad Autónoma se produjera una coalición anti-española para que hubiera nuevas secesiones, llegando al caos” debió pensarlo el Sr. Rajoy antes de no autorizar un referéndum que la CE78 permitía. ¿No pensó o no piensa?
                Decir que “otro argumento para quitar ese sentido de responsabilidad que arguyen los políticos independentistas con su electorado, es que una cosa es lo que uno quiere y otra cosa lo que, en política, puede hacerse cuando hay dos partes” revela que no se entiende el problema. Una parte no tiene problema. Sólo surgen cuando hay dos partes o más.
Pero impedir que se exprese para conocer su contenido y su magnitud es una necedad. El problema inicial era “derecho a opinar” mediante referéndum no vinculante; el Gobierno lo prohibió aunque la CE78 lo permitía. De esa frustración, nació el segundo problema; ejercer el discutible “derecho a independizarse”.
                Es insultante, y yo no soy catalán, decir que “en aras de llegar a una solución pacífica” se puede “llegar a suprimir las CCAA en el resto de España para que catalanes (y vascos) vean que son más diferentes aún”. Se trata de reconocer la diferencia, no de privar a nadie de sus derechos por ello. Yo soy único en 7.000 millones de seres humanos y exijo que se reconozca mi diferencia. Pero yo defiendo la LIBERTAD, la IGUALDAD y la FRATERNIDAD y jamás exigiré derechos por ser diferente.  Pero sí exijo poder ejercer yo los mismos derechos. No entender esto implica no entender el fondo del problema.
                Es una realidad histórica que España es una nación de naciones se las denomine así o de otro modo. Un catalán no se siente ni gallego, ni andaluz; un gallego no se siente ni murciano, ni vasco; un leonés tampoco se siente riojano, ni manchego. Pero todos, por diferentes que nos sintamos, nos sentiremos españoles frente un francés o a un chino.
España se construyó y se separó por coalición y división de reinos, condados, marcas y señoríos. Unas veces manu militari; otras vía coniugali. Eran otros tiempos y otros conceptos. Los titulares de la soberanía: reyes, condes o señores, unían sus “fincas” o las “okupaban”. Los ciudadanos éramos la “parte pecuaria” del negocio agropecuario que hacían esos “dueños de vidas y haciendas” que ni eran suyas, ni contaban con nosotros. Hoy a nivel internacional el pueblo de España es el soberano y a nivel personal “el ciudadano es soberano” de uno en uno o a través de las instituciones privadas y/o del Estado. El art. 9.2CE78 dice: “Corresponde a los poderes públicos ... facilitar la participación de todos los ciudadanos en la vida política, ... y social”. Un referéndum consultivo no vinculante facilitar la participación de los ciudadanos era una vía que la CE78 permitía; el Sr. Rajoy no la facilitó.
Nadie en su sano juicio, los que siembran cizaña y los incultos que se dejan engañar lo tienen defectuoso, creen que “España roba a Cataluña” o que “España vive a costa de Cataluña”. Recurrir a esos argumentos desautoriza a quien utiliza sea en un sentido o en otro.
Yo no sé dónde hay que buscar “las soluciones a estas alturas”. Los problemas no son los sistemas; los crean los incompetentes que en vez de resolverlos los encizañan. Los que tienen el poder se niegan a reconocer su error y se disfrazan de vírgenes inmaculadas que defienden “su interpretación de la ley” compitiendo en hacer el ridículo y sólo sus fieles les apoyan. Eso sólo lo decimos quienes no vivimos del pesebre que administra “los que mandan”; un pesebre donde malgastan todo lo que hay en él, que no es de ellos; es de todos.
Concluye el autor del artículo y también se equivoca que es preciso hacer ver aquello que significa racionalmente el referéndum y que no es eso lo que se quiere por las familias catalanas que votan a esos partidos mencionados. Si estamos tan seguros de ello ¿por qué el  Sr. Rajoy no les dejó que votaran en un referéndum consultivo no vinculante para que quedara claro? Yo lo diré. El Sr. Rajoy, así se dice en Galicia, es un “caguiñas”; tiene miedo a la libertad.
Él, el fundador de su partido, Fraga, y el fundador de la dictadura monárquica, Franco, son tres gallegos que nos avergüenzan a muchos porque han atropellando la libertad ajena.  Pero ya se sabe, “de todo hay en la viña del Señor”. Esa impronta de autoritarismo mesiánico propia de caudillos, reyes, caciques y caciquillos impregna al partido del Gobierno. No se zafan de ella; la “omertá” los preside de la mano de la “amnesia selectiva”. Pero la libertad es buena cosa y la libertad de opinión, que por su esencia es no vinculante, todavía es mejor.

3 sept 2017

Cómo luchar contra los corruptos

Ha sido un inmenso placer leer un artículo de Daniel García-Pita Pemán,”Especular”, publicado ABC (11.07.2017). Su autor plantea la prohibición de operaciones financieras puramente especulativas. Parte de D. José de la Vega, autor en 1688 de un libro ”Confusión de confusiones. Diálogos curiosos entre un filósofo agudo, un mercader discreto y un accionista erudito”, que procuraré leer si lo localizo, que critica las mil y una formas de especulación en Holanda y nos lleva al imperio bizantino para desmontar las falsedades del Gobierno para no reducir los impuestos que reclama Ciudadanos - yo personalmente preferiría que aumentaran los deteriorados servicios sociales - el coste que va a suponer que el Estado se haga cargo de las pérdidas acumuladas por las autopistas radiales de Madrid, operación cuya sospecha de corrupción "legalizada" por un contrato inicuo es más que ostentosa. Quizá habría que reclamar ante el TJUE . previa la prevista negativa del TS - por financiación indirecta a las empresas beneficiadas al no correr ningún riesgo empresarial
        Los bancos al ver peligrar los préstamos a los concesionarios para construir las autopistas, hoy técnicamente quebrados, hicieron que vendieran sus créditos a bajo precio a unos fondos “buitres” bien conocidos por sus actuaciones y sus “titulares” sin hacer esa misma oferta al gobierno pese a ser sistemáticamente beneficiados por él. 
Esta actuación llevo al autor a recordar la ley anastasiana debida al emperador Anastasio I. Con ella acabó con una práctica especulativa inicua - ya había "buitres" en Constantinopla - para eliminar el beneficio especulativo del comprador de deuda. Se trataba de luchar contra esta gente antisocial que no invierte su dinero en el mercado para producir riqueza para beneficio de la comunidad; se dedica, peor que los buitres que esperan a la muerte de la víctima,  a comprar deudas a bajo precio al acreedor en perjuicio del deudor que la tenía que pagar a “su precio original”, cuando quizá hubiera podido pagarla al banco con esa quita para beneficio de ambos
                La ley, que el autor del artículo nos recuerda que fue recopilada por “Justiniano, se incluyó en el Código napoleónico y de ahí pasó a nuestro código civil, al Fuero Nuevo de Navarra y a una reciente ley catalana” exigía ofrecer al deudor el derecho a rescatar su deuda pagándole al banco lo mismo que él había cobrado del especulador. El banco no sufría ningún perjuicio mayor que el libremente asumido por él al vender la deuda a bajo precio. El deudor, lo era porque no poder pagar el total de la deuda original, se beneficiaba al saldarla a su nuevo coste. El único que perdía, en realidad, que no ganaba, era el especulador antisocial.
        Esa ley anastasiana se justificó, como recuerda el autor del artículo como medida de “humanidad y benevolencia” (tam humanitatis quam benevolentiae plena, según recuerda nuestro Tribunal Supremo). ¿Por qué no se aplica al caso de las radiales de Madrid. ¿Por qué  el Gobierno, una vez más, favorece a los “buitres amigos” a costa del ciudadano víctima? se pregunta el autor. La respuesta es porque no somos ciudadanos sino súbditos.
       La cuestión es retórica, aunque valiosa; todos sabemos la respuesta. Al actuar de este modo el Gobierno lo que hace es favorecer a aquellos a cuyo servicio está a costa de esquilar a quienes están sub dictum eius, el pobre e inerme ciudadano que otra vez será expoliado.
Yo pregunto, ¿por qué los bancos no ofrecieron esa oportunidad de compra de la deuda a bajo precio al Gobierno que tanto dinero le había dado a costa de los súbditos para librarlos de la burbuja inmobiliaria en la que se habían metido? La pregunta es igualmente retórica. Los bancos y los fondos “buitre” pertenecen a la misma especie y se ayudan
            Es evidente que el emperador Anastasio no era “populista”; sólo era “decente”.
Es evidente que el Partido del Gobierno es “Popular” y no “populista”, ni “decente”.
Son conceptos distintos. El Gobierno los manipula según la tradición del franquismo al que sociológicamente representa que diferenciaba entre “libertad” y  “libertinaje”.  ellos practicaban el libertinaje privándonos a nosotros de la libertad.
        ¿Qué opción se abre a los ciudadanos que nos resistimos a seguir siendo súbditos? 
Primera: esperar que el Congreso “nos represente”, como creíamos que ocurriría tras el 15-M. 
Segunda: si se empeña en “no representarnos” cambiar nuestro voto en la siguiente oportunidad.
Tercera: las elecciones municipales de 1931 ofrecieron un camino que no debe de ignorarse: el primer Congreso de Diputados y el Gobierno de la República tras aprobarse la CE31 nos representó.: dejamos de ser súbditos y empezamos a ser ciudadanos. Dejó de hacerlo al ganar luego la derecha. Pero cuando en 1936 volvió a representarnos los fascistas dieron un golpe de estado. Hoy, dentro de la CE, ese riesgo es nulo. La oportunidad está en nuestras manos si los Diputados no nos representan.

Lo que sorprende ante esta actuación del gobierno, y las declaraciones de ayer del Sr. Revilla en la Sexta justifican aún más la sorpresa, es que solo haya un intento de insurrección en Cataluña tan suave que recuerda el autogolpe ¿legal? de Primo de Rivera y que no haya uno general en toda España. 40 años de dictadura militar brutal y 40 años de dictablanda monárquica han dejado su poso. ¡Es hora de pasar la página!; mejor dicho ¡de cerrar este libro! 
Escribamos en otro la historia de nuestro futuro que empezará si recuperamos la democracia.

1 sept 2017

Puñetazo de Estado

El catedrático de Derecho Constitucional de la UCM J. García Fernández publica en  EL PAIS (31.08.2017) un artículo titulado “El autogolpe independentista”. Tras un erudito exordio dice que lo que hace el Sr Puigdmont es dar un golpe de Estado como el que dio hizo Hitler en 1933. Profesor García, eso es ¡demasié para mi body!, que diría un castizo políglota. A los sumo es un Puñetazo de Estado sobre la mesa; ¡vaya!, como si estuviera jugando al dominó
Respecto al autogolpe de estado, erudición aparte, ni se parece al de Fujimori ni al de Primo de Rivera al que no cita siéndonos como nos es mucho más próximo. Sguiendo con el símil anterior a lo sumo estamos ante un Puñetazo de Estado pero en sus propias narices, con lo que si el Sr. Puigdemont se lo da fuerte puede conseguir hasta sangrar que es más glorioso.
En cambio no es cierto que "si se crea un nuevo Estado mediante un golpe, es muy difícil que ese Estado sea democrático, pues la minoría golpista tenderá a gobernar sin contar con la mayoría de la población" por muy bien que lo haya explicado Juan J. Linz al analizar la quiebra de las democracias. Eso depende del ánimo que tenga el golpista.
El General Elio que impuso al Borbón (Fernando VII), el General Martínez Campos, que impuso al Borbón (Alfonso XII), el General Primo de Rivera que mantuvo al Borbón (Alfonso XIII),ni el General Sanjurjo, ni los Generales Franco, Mola y Varela, Franco también  impuso al Borbón (Juan Carlos I) ni los Generales Armada, Milans del Bosch y todos los que se escondieron bajo las faldas de la mesa camilla de la Zarzuela tenían  ánimo democrático. El ánimo del General Mola era puro terrorismo: “Se tendrá en cuenta que la acción ha de ser en extremo violenta para reducir lo antes posible al enemigo [la  República Democrática] que es fuerte y bien organizado”
Nada de ese ánimo, menos aún el borbónico, tiene el Sr. Puigdemont. Su triunfo es lograr un fracaso lo más aparatoso posible. Él conoce su soledad hispánica, ibérica, europea e internacional; eso asegura su triunfo; figurará en los libros de historia con la gloria de lograr el fracaso previsto; y aún es posible que se le corone con la palma del martirio tras su inevitable destitución con la ayuda del Sr. Rajoy en el “mártir político del S. XXI cual David frente  Goliath frente a la España opresora luchando por la libertad de la república catalana". Farsas mas chuscas recoge la historia.
Le bastaría con que el Sr. Rajoy sumara a su inicial necedad de no autorizar un referendum consultivo no vinculante la aplicación del código penal y no la de procedimiento administrativo o alguna parecida que le corresponde. El Código penal se aplica como última ratio. Una última ratio que en todo caso debería ser al estilo del 23-F donde la inmensa mayoría de los autores intelectuales no se sentaron en el banquillo; y estoy pensando en concreto en uno.
El ánimo beligerante del Prof. García corre parejo con su ignorancia de la CE78. Un colega suyo demostró en recientes artículos que es demasiado tarde para aplicar el art. 155. Eso es la consecuencia de dedicarse a hacer el D. Tancredo en lugar de gobernar.
El “un procedimiento limpio, versátil y democrático [dadas] las nuevas atribuciones del Tribunal Constitucional”  que propone el Prof. García es otra una torpe huida hacia una mayor judicialización de la política propia de quien si algún día supo historia de España la ha olvidado con igual amnesia jurídico-política-económica ostentosamente manifestada en sede judicial y parlamentaria la pudo resolver, para el caso que nos ocupa, entrando en Google como hacen los escolares cuando un profesor les encarga una tarea. Hubiera podido leer:
El 14 de abril de 1931, después de las elecciones municipales que dan la mayoría a su partido ERC, Francesc Macià proclama la República Catalana como estado integrante de la Confederación Ibérica , referida también como Federación Ibérica,​ desde el balcón de la Diputación de Barcelona, actual Palacio de la Generalidad de Cataluña.
Esta proclamación preocupa al gobierno provisional de la República, que el 17 de abril [nada de Tancredismos como ahora] envía en avión a Barcelona a los ministros Fernando de los Ríos, Marcelino Domingo y Luis Nicolau d'Olwer. Después de tensas conversaciones, se llega al acuerdo de que el consejo formado en Barcelona debía actuar como gobierno de la Generalidad de Cataluña. Esto supone la recuperación de un nombre histórico en el cual nadie había pensado, y que permite resolver el conflicto abriendo el camino a una nueva forma de autonomía catalana.
Más adelante, cuando se hace patente el fracaso del proyecto de Estado Federal, Macià se ve obligado a aceptar un Estatuto de autonomía para Cataluña. Sigue como presidente de la Generalidad hasta su muerte en 1933.
Unos años más tarde, el sucesor de Macià, Lluís Companys, empleó una forma nominal similar, al proclamar el Estado Catalán dentro la República Federal española. Una vez acabada la Guerra Civil Española en 1939, la Generalidad se exilia.
Por suerte nuestro D. Tancredo no podrá repetir lo que hizo el golpista General Franco, pese a que es probable que más de uno de sus excelentes asesores se lo haya propuesto:
La dictadura militar instaurada como nuevo gobierno nacional, deroga las instituciones catalanas. El presidente autonómico Companys, defensor en esta ocasión de la legalidad constitucional republicana, es detenido en Francia por la Gestapo. Se le aplica la extradición y regresa a España para ser juzgado en consejo de guerra, condenado a muerte y fusilado en el castillo de Montjuic (1940).
Ahora no hay Gestapo; el asesinato legal  es ilegal en España (art. 15CE78) y aunque es "legalizable" según “lo que puedan disponer las leyes penales militares para tiempos de guerra”, no se da esa circunstancia ¡para disgusto de no pocos!
                Sabiendo que es imposible el Prof. García propone“la unidad política en torno al Gobierno que debe ofrecer, como contraprestación, iniciativas políticas rápidas (incluida la reforma constitucional) a partir del 2 de octubre”.
                Pero  el PP podría lograr la unidad política; le bastaría proponer que la reforma constitucional eliminara el Título II de la CE78 desatando lo que el dictador “dejó atado y bien atado”. Algo imposible porque la ideología política del PP es franquista; su objetivo es que Franco gane batallas después de muerto; por eso apoyará la monarquía dictatorial que él se inventó.
La monarquía está muerta; murió cuando Juan Carlos juró los Principios del Movimiento y que nos seguiría atropellando con ellas ¡y lo hubiera hecho porque no lo creo perjuro!; siguió muerta cuando se aprobó la CE78 pese a todas las trampas que hizo Suárez a su favor; siguió muerta cuando se prohibió que en las primeras elecciones se presentara ningún partido político que llevara la palabra república en su título; empezó a oler el 23-F. sucesos de los que todavía no se nos ha informado con veracidad. Cada día hiede más y más. Hagámosle un entierro histórico. Si Felipe VI colabora agradezcámosle “los servicios prestados”. Pasará ala historia como el primer rey que renuncio al trono por ser demócrata. ¿Le acabe conseguir mayor gloria histórica? Si no, se arriesga a pasara a ka historia de modo tan indigno como su bisabuelo Alfonso XIII. Huyendo cuando nadie le perseguía.
                Tome la opción como una cortesía. Y si le cogió gusto al empleo de Jefe del Estado lo tiene muy fácil. En la República todos tenemos iguales derechos, incluso los tienen los que durante siglos nos privaron de esa igualdad mientras pudieron. pero me temo que, como dice el refrán carece de ese espíritu democrático del que tanto presumen tanto él como el PP, presentándose a las elecciones. ¡Y podría ser que las ganara!; eso sí, sin carácter vitalicio sino sólo por cuatro años.
Pero sería un chollo en comparación con los contratos que hay bajo su monarquía; la mayor parte  sólo duran una semana y el tendría uno de cuatro años bajo la República Democrática de España Otra ventaja sería que así sabría que la mayoría de los ciudadanos lo quieren; no como ahora aunque ¡a los borbones no les preocupan los amores populares!

31 ago 2017

Confiar en el seny de la mayoría

Sensatas  me parecen las observaciones de los Prof. Sosa y Fuertes “Entre el ridículo y lo frívolo” (EL MUNDO, 30.08.2017) y aún se han quedado cortas en la enumeración de problemas, y no sólo los económicos todos ellos de inexistente o difícil solución; la inexistencia de moneda o de liquidez si se mantiene el euro (los bonos autonómicos tienen la consideración de bonos basura); la nula liquidez para pagar su salario a los funcionarios públicos; la pérdida de subvenciones europeas ipso facto su independencia; la confiscación de las propiedades del Estado ¿manu mossi esquadrae?, porque manu militari no podría ser ya que carece de ejército; los problemas de tráfico de personas y mercancías, que tendrían que pagar impuestos al quedar fuera del espacio Schengen; su exclusión de toda representación en organizaciones internacionales, UE, ONU, OIT, OIC, ¿NATO?, etc., de las que no sería miembro hasta que lo pidiera y se la aceptara,. ¿Cabe más frivolidad en el engaño al pueblo catalán votante que ocultarle todas estas realidades antes de votar que en términos económicos reviste carácter de estafa?, porque si sigue vigente en el nuevo país el art. 248 CP lo tipifica como estafa.
Tras este resumen presentaré mis comentaré empezando por las pensiones que al ser una deuda directa del Estado español con los trabajadores corren igual peligro que todas.
El reproche de que las decisiones se toman "sin tan siquiera conocer la opinión de los ciudadanos por medio de un procedimiento legal" tiene otro destinatario: el Sr. Rajoy. La pudo legalizar pues la CE78 lo permite, pero la ilegalizó emponzoñando la relación entre españoles. 
La presentación de "un texto para regular nada menos que la secesión de España de uno de sus territorios provocando un vuelco constitucional e histórico de primera magnitud" no merece reproche. América y Portugal se secesionaron a la brava y fue peor; sobre la secesión d la provincia del Sahara que le pregunten al rey emérito y que nos lo explique.
No falta el "acuerdo consensuado en su propio Parlamento" porque tiene mayoría, pero ésta es insuficiente para modificar el Estatuto votado en  él: exige tener 2/3 de votos. 
Es correcto el reproche de no contar "ni con la legalidad internacional o europea". No lo pueden obtener porque los demás países lo consideran un "asunto interno". En el quimérico caso de reconocimiento internacional dudo que reciban otro apoyo que el de Corea del Norte y, si le da por ahí, el de Maduro en Venezuela, pero no creo que reciba el de Castro en Cuba.
Además ¿cómo puede declarar la doble nacionalidad catalana y española si España no reconoce esa nacionalidad? 
En cuanto a la UE Cataluña no es un interlocutor porque carece del derecho que tiene el Reino Unido. Su salida sería ipso facto de recibir reconocimiento internacional. Una paradoja de triunfo. ¿O ignora también que, en cambio, para entrar en la UE tiene que haber un acuerdo unánime de todos sus miembros? 
Se celebre o no la consulta, desearía que así fuese, lo más triste es el espectáculo de alarde de falta de seny del Gobierno de la Generalitat que pretende disimular si la ciudadanía lo secunda.
Si yo fuera el Presidente del Gobierno, claro que yo respeto la libertad, hubiera legalizado la inicial consulta no vinculante; ¡incluso intentaría pactarla ahora! Pero, ¡qué se le va a hacer! no todos los pueblos merecen los dirigentes que tienen. Ni en la Generalitat, ni en Moncloa, ni en Zarzuela.
Su resultado sólo hubiera podido ser uno: todo pueblo del mundo cuando toma decisiones libres revela tener más dosis de cordura, es decir, de seny, que sus gobernantes que por muchas "razones" - en su mayoría inconfesables - revelan carecer de él.
Y si no lo creen contemplen el espectáculo de los Srs. Pujol y familia, Más  y familia, Fabra y familia, González y familia, Mato y familia, Marjaliza y famila, Granados y familia, “Arturo” y familia, y todos sus adláteres, muchos de ellos inquilinos en Soto del Real, en lo que es el primer capítulo de lo que amenaza con ser "la historia interminable de la España borbónica del 78". En ella  está metida de hoz y coz el PP con su Gürtel, su Púnica y ni se cuantas más variaciones de m elementos (m de malandrines) tomados de n en n (n de necios) y demás derivadas que sólo confirma lo dicho más arriba: no siempre los pueblos tienen los gobiernos que se merecen.

Me avergüenza este esperpento/astracanada con su D. Tancredo y sus bomberos-toreros y demás ridiculeces propias de esta “fiesta nacional” que presume de ser cultura, en la que se burlan de los ciudadanos; un espectáculo sin duda más ruin, pero menos cruento. ¡Sólo un despilfarro más!

Hablemos de la soberanía del ciudadano

El Prof. Peralta, de Derecho Constitucional en la UCM publica (LA RAZÓN, 15.08.2017) un segundo artículo titulado también “España: estado unitario-autonómico vs estado federal-plurinacional”, (II). 
 No sería mal inicio su defensa de lo que nadie ataca, “la libertad e igualdad, valores superiores de nuestro ordenamiento jurídico” si no pasara sobre ascuas ignorando la realidad de su atropello en el Título II de la CE78. Todo él es el más descarado atropello de la libertad y la igualdad que consagra (?) el art. 14 CE78; es un Título “intrínsecamente inconstitucional” que contradice un derecho fundamental, el del art. 14.
Nuestra posición está clara; los que denunciamos el fraude defendemos la protección de la libertad y la igualdad como derechos fundamental; los que fomentan el fraude lo ocultan y apoyan que una sola familia atropelle los derechos fundamentales de la libertad y la igualdad del resto de los españoles.
 Sigue el artículo con una pretensión irreal: evitar “las fronteras lingüísticas”;  ni asturianos, ni leoneses aceptan que se les obligue a hablar gallego, ni los gallegos a dejar de usarlo por poner un solo ejemplo. Llevan así más de quince siglos; es un derecho consuetudinario que protege el art. 3CC.
Se debe partir de una “política social y económica común pero esa unidad económica, presupuestaria y tributaria, con respeto a la unidad de mercado, con una regulación de las relaciones laborales que no contenga diferencias y con el mantenimiento de un único régimen de seguridad social no pueden estar reñidos con las diferencias de gestión que produzcan mejoras territoriales” pero en serio; respetando los mínimos comunes no se puede prohibir que se ofrezcan mejoras laborales en una autonomía porque su gobierno es mejor gestor que otro gobierno, no está corrupto y no roba nada de los recursos públicos. Ese igualitarismo por abajo es propio de los regímenes totalitario; es el atropello del lecho de Procusto. Sería como prohibir que una empresa pagara mejores salarios y diera bonus a sus trabajadores o precios más bajos a sus clientes gracias a su mejor gestión. De obligar a la igualdad ¿no habría que hacerla por arriba?
Afirmar que “las comunidades autónomas no son soberanas - autonomía no es soberanía - no ostentan un poder originario ni preexistente, ni fundado en derecho alguno” equivale a rechazar el principio básico de la democracia: la soberanía reside en el ciudadano libre de modo inalienable. Añadir que es “un poder derivado de la propia Constitución, por lo que su relación institucional con el Estado no es en ningún caso de bilateralidad” ignora que esa relación puede ser bilateral pero asimétrica con lo que no se priva al ciudadano de su soberanía, que es lo típico de todas las dictaduras, sean fascistas, del proletariado o incluso del despotismo ilustrado de “todo para el pueblo pero sin el pueblo” igualmente antidemocrático Caben tantas estructuras de constituciones como la imaginación permita: desde la jacobina autoritaria a la de las taifas más descoordinadas. La más adecuada será la que mejor proteja los intereses del ciudadanos ¡por libre decisión!
Dejémonos de míticos orígenes. España se creó como casi todas las naciones y muchos latifundios: por robo bélico y unión matrimonial; los predios contiguos, reinos, condados y señoríos generaron este latifundio donde si no está Portugal es por la misma razón por la que pudo estar.
España se creo como un latifundio cuyo elemento pecuario eran las personas, siervos del rey amo. Sus derechos individuales no se empezaron a reconocer hasta después de 1789. En  1873 y luego en 1931 donde las mujeres alcanzaron el mismo que los varones, algo que perdieron en 1939. Hubo muchas fórmulas de convivencia; las más democráticas las atropellaron golpes militares: el General Elio, los 100.000 hijos de S. Luis, los generales Martínez Campos, Primo de Rivera (autogolpe de Alfonso XIII), Sanjurjo, que fracasó, Franco, Mola y Varela;  Armada y Milans (y los compinches cuyos nombres no decimos porque se caería este "tenderete") que también fracasó.
Que Euskadi se haya creado por la unión de Álava, Vizcaya y Guipúzcoa no mengua en nada su identidad histórica, política y sociológica diferenciada, aunque siempre feudal del reino de Castilla - un secesión del Reino de León - o de Navarra. Que Cataluña no fuera un reino no permite negar su identidad socio-política propia; los Usatges medievales los tenía que jurar el rey como pacto entre iguales. Es falsa esa pretensión de que sólo es una nación en lo cultural. Hay identidad propia en Galicia, Asturias y León, o Valencia, Mallorca y Murcia, que fueron reinos al igual que Badajoz, Sevilla y Granada, Toledo, Jaén, Huelva, Algeciras, Córdoba ¡sede del Califato!, Zaragoza, etc. y ninguno reivindica su identidad diferencial como si lo hacen Murcia o La Rioja que nunca fue nada. En algunos momentos la distribución regional reconoció la real deferencia cultural de León y Castilla la Vieja en Andalucía de la occidental, el viejo de Sevilla, de la oriental, el viejo reino de Granada.
En cuanto al valor de los datos sociológicos del CIS su relevancia es mínima. La respuesta se condiciones con la pregunta según sabemos todos: ¿se puede fumar mientras se reza vs. se puede rezar mientras se fuma? da respuestas opuestas; depende, de las noticias precedentes y de la previa propaganda que se regurgita en la respuesta que pocas veces es un firme convencimiento reflexivo.
Se puede afirmar que “ninguna mayoría social prefiere la caprichosa e incongruente reforma federal-plurinacional como alternativa al modelo unitario autonómico vigente”. Con igual seguridad se puede decir que “una mayoría social apoyaría una reforma federal-plurinacional congruente y seria como alternativa al centralismo autoritario y uniformista”.
La cuestión esencial es: ¿por qué no se prohíbe, de facto, que cada generación decida en el ejercicio de su soberanía y su libertad cómo quiere construir su futuro? Lo impide una CE78 montada al servicio de una monarquía antidemocrática que heredó “todo atado y bien atado”,
Es paradójico - ¿o revelador? - que quienes más reivindican con orgullo su decisión en 1978, ocultando la falta de libertad bajo el mismo ejército golpista que acabó con la CE31 y quiso acabar con la CE78  (Operación Galaxia, 23-F) sean los que con más ahínco quieren privar a sus hijos y nietos el orgullo de poder tomar su decisión en condiciones de mayor libertad.,
¿Qué curioso mecanismo mental que sustenta tan incoherente comportamiento? 
Quizá un reflejo de aquel pensamiento franquista “no se os puede dejar solos.”

20 ago 2017

Hablemos de la soberanía del ciudadano (I)

El Prof. Peralta, que lo es de Derecho Constitucional en la UCM publicó un artículo: “España: estado unitario-autonómico vs estado federal-plurinacional” (LA RAZÓN, 14-08- 2017) en el que niega la realidad al confundir los sentimientos y la realidad sociológica con las estructuras políticas vigentes y haciendo pasar como ciertas algunas falsedades además de ignorar la historia próxima que sigue gravitando sobre la realidad y no se puede negar ni ocultar por más que se pretenda erradicar la memoria histórica, una memoria que algunos llevamos en la piel y que otros conocen porque son personas ilustradas.
El hecho de que el art.1.1 CE78 declare que “España es un estado social y democrático de derecho” es la primera falsedad de la Constitución no es buen punto de partida para argumentar nada. Se gestó sin libertad bajo los mismo sables de los que atropellaron la legalidad vigente que intentaron acabar con ella el 23-F como hicieran con la constitución que esa sí que era realmente democrática de 1931 porque fue votada sin ninguna amenaza por todos los españoles. La falsedad reside en hacer pasar por democrático lo que es parlamentario, dos palabras que no son sinónimas. Bajo Luis XIV había unos Estados Generales, más o menos democráticos, pero era una monarquía absoluta. Ésa es la esencia de todas las monarquías pero cuando no pueden imponer ese abuso tragan lo que haga falta, perjurar la defensa de los Principios teocrático-fascistas del Movimiento Nacional,  para poder seguir parasitando a sus súbditos enriqueciéndose sin tasa su costa y llamándoles ciudadanos en vez de súbditos, que es lo que siguen siendo, para disimular el engaño.
Ninguna constitución declara que un estado es divisible; de eso se encarga la vida real  Hoy no existen las mismas fronteras que en 1900; ¿se necesita mayor demostración de lo poco que importa que una Constitución declare indivisible a un Estado? En 1795 desapreció Polonia; resurgió en 1916. Israel desapareció durante muchos más siglos. En el S. XX aparecieron estados independientes que nunca lo había sido. Dejémos de creer nuestras propias mentiras.
Lo que hoy es España con su estructura autonómica no es lo que era antes de 1978; p. ej., había una provincia que era el Sahara que dejo de ser parte de la España “indisoluble”. Tampoco será lo que llegará a ser cuando al fin recupere la democracia de la que se nos priva, que sólo existe bajo una forma republicana sea ésta unitaria, federal o confederal cuando sea verdad lo que dice el art. 1.2 CE78: “la soberanía reside en elpueblo español del que emanan todos los poderes del Estado”, que es la segunda falsedad de la CE78; el poder del Jefe del Estado emana de la decisión del dictador militar Franco, que implanto el terror según ordenó el General Mola, por entonces cabecilla del Alzamiento terrorista que triunfó militarmente.
La plurinacionalidad es un sentimiento constante que arrastra la historia de España y que tuvo distintas manifestaciones antes y después de Carlos I, antes y después de Felipe V, ante y después de Fernando VII y de todos los sucesivos borbones por medio de sucesivos golpes de Estado militar lograron reinar: Fernando VII con dos, del General Elio y de los 100.000 hijos de S. Luis;, uno de Martínez Campos para que reinara Alfonso XII; un autogolpe de  Primo de Rivera para que siguiera gobernando Alfonso XII¡;  el último de Franco 8que nombró rey a Juan Carlos I; esperemos que los borbones no sigan recurriendo a más golpes de Estado para imponerse a la voluntad democrática de los españoles libremente expresada.
El sentimiento plurinacional existe tenga una u otra formulación política. Cuando la que tenga satisfaga los sentimientos de los ciudadanos se iniciará el mismo futuro de prosperidad que se iniciara en 1931 y que atropelló el terrorismo genocida de los que, para nuestra desgracia histórica, lograron triunfar por la fuerza de sus armas y las nacifascistas.
Sin duda nuestra estructura es “original” pero esa originalidad se puede mantener sabiendo gobernar atendiendo a la realidad sociológica de la que nace la realidad política o se puede dinamitar con una visión esterilizante y no evolutiva de respeto a la libertad individual. Resulta contradictoria la tesis del Prof Peralta, negando la realidad cuando luego añade: la organización territorial del Estado debe responder a una realidad, a las peculiaridades de cada nación en su conformación territorial y que es el resultado de un determinado proceso histórico” tras lo cual estropea un buen razonamiento al concluir “que, finalmente, debe ser considerado en la configuración político-constitucional de cada Estado”, al considerando lo que hay hoy como algo ya inamovible y no una parte más del proceso histórico que ocurra en el futuro; en el futuro que es hoy respecto a 1978 y en el que será mañana respecto a 2017.
Tras ello afirma con total gratuidad que “estamos de acuerdo en la necesidad de una reforma en dicha estructura territorial, pero una reforma que sería más un ajuste moderado y racionalizador que una pretensión liquidadora de la misma, lo que sería un ejercicio gratuito y estéril de voluntarismo político radical, ya sea en un sentido federalizador o en otro centralizador, desconsiderando los consensos - los dinamitó el Gobierno de España con la Generalitat con su no diálogo sobre una consulta no vinculante - y mayorías sociales existentes” que se ignoran porque no consta - los sondeos del CIS no son un dato válido - la opinión de las mayorías - que no por ello tienen derecho a atropellar a las minorías - porque el Gobierno de España impidió conocer esa opinión no vinculante ¡cuando la CE78 lo permitía!
Sin duda, como dice el Prof. Peralta  “el llamado “proceso autonómico” aún sigue abierto, desarrollándose de manera general y desbordando las consensuadas previsiones constitucionales, de manera que la transformación del Estado español se está haciendo por vía indirecta mediante la articulación de las comunidades autónomas sin acudir al legislador constituyente” lo que en su opinión “ha conducido al desbordamiento del concepto de autonomía” omitiendo que ello se debe a la falta de voluntad del Gobierno de España en coordinar ese desarrollo de modo homogéneo incrementando falseando las propuestas presentándolas como un conflicto de querer atribuir más derechos a unos que a otros cuando podrían haber incrementado de formaconsensuada los derechos de todos por igual.
Pero es una pretensión inmovilista la última propuesta del artículo: cerrar, en esta materia, el proceso constituyente de 1977-78 retornando con garantías al espíritu del poder constituyente que de facto se ejerció consensuadamente por el Parlamento elegido en junio de 1977. La pretensión de “cerrar la historia de una evolución” es ahistórico; “el espíritu de consenso” de 1977 es un invento que nunca existió; sólo hubo maniobras bajo la amenaza de un golpe de estado militar, que se produjo al fin aunque no triunfó del todo.

Frente a la tesis de la soberanía del pueblo debe oponerse que la soberanía reside en cada persona, ese hallazgo genial de los griegos: el ciudadano libre, que con su voto igual delega en diversas instituciones el ejercicio de su soberanía que residirá siempre en él! Nada de eso se opone, por el contrario es su fruto, a “la igualdad de derechos y obligaciones para todos los españoles vivan donde vivan, para clarificar el concepto de autonomía atribuyendo con nitidez al Estado las competencias necesarias”. Y si una parte de los españoles no quiere seguir junto a los demás, eso pasó en paz entre Noruega y Suecia y entre Chequia y Eslovaquia, lo que procede es buscar la solución y no encizañar el problema. Éste no si se consensuan las consecuencias de la decisión antes de la votación y no después, como irresponsablemente hizo el Gobierno del Reino Unido y ahora están que no saben cómo salir del embrollo que crearon.

18 ago 2017

Dictadura y absentismo

Leo un artículo de Savater (EL PAIS, 13.08.20179 titulado “Los abstemios”. Denuncia que los intelectuales antisecesión no se atrevan a manifestarse con libertad oponiéndose oposición a esta propuesta política si no la comparten. El problema no es su silencio sino que lo que ahora se llama la “sociedad civil”, antes se llamaba “mayoría silenciosa” y todos reivindicaba su silencio como apoyo a sus tesis, esté mayoritariamente callada frente a los dos grupos politizados de nacionalistas: los favorables a la posición de la integridad territorial por encima de todo y su imagen especular la secesión territorial por encima de todo.
De todos modos no es correcto referirse a estos grupúsculos nacionalistas diciendo que son entre sí uno imagen especular del otro: un grupo nacionalista quiere que esa mayoría silenciosa diga cuál es su opinión y el otro grupo nacionalista se opone a que esa mayoría silenciosa diga cuál es su opinión. Ante estas dos actitudes un demócrata sólo puede apoyar la tesis de los nacionalistas que reivindican el derecho a hacer la consulta aunque su posición sea contraria al resultado que ellos pretenden. La libertad es lo más sagrado del hombre, varón o. Sin ella nada es válido para la ley: ni contratos, ni acuerdos, ni votos, ni ... ¡nada de nada! Si alguien se presente como abanderado del cumplimiento de la ley e impide el ejercicio de la libertad que legaliza los actos, está claro que diga quien lo diga pretende es engañarnos. Eso no obsta para que quien proponga lo contrario no quiera engañarnos al defender la libertad.
La abstención de la ciudadanía es el fruto de la educación en la abstención; es una de las más graves daños de las dictaduras en el desarrollo del ser humano; substituir la libertad por el temor a ejercerla. Un dictador permite todo salvo la opinión diferente que castiga de modo radical; las dictaduras teocráticas con la inquisición en su versión cristiana, católicos y reformados la ejercieron, y hoy en la musulmana que interrumpe su inicial tolerancia religiosa.
Las dictaduras monárquicas civiles lo hicieron mientras pudieron; si ahora no lo hacen es porque no pueden. El P. Mariana, jesuita que justifico el regicidio si el rey se era injusto, vio que sus libros se echaban al fuego en París. Siglos después haría o mismo Hitler el 10.05.1933 en la Plaza de la Ópera de Berlín y en tantas ciudades alemanas; no sólo votar sino hasta ni pensar permiten las dictaduras. Y si Mariana Pineda fue asesinada “legalmente” por Fernando VII de Borbón por tener una bandera en su casa los asesinatos “legales” de Franco se cuentan por decenas de miles, si no alguna centena que otra con menos “causa”.
“No te metas en política y no tendrás problemas” se decía bajo la dictadura franquista. Ahora se dice: “No seas radical y no tendrás problema”. Las palabras cambian, la represión es una constante en todas las dictaduras. ¿Acaso no eran radicales los que se oponían a Franco?
Es ejemplar la reacción de la sociedad civil en Francia si el Gobierno pretende limitar los derechos ciudadanos; incluso en los USA aunque algunas manifestaciones de la libertad de opinión, la reivindicación de la supremacía blanca producida recientemente en Charlotesville, avergüence al ser humano; pero sobre esa vergüenza está el valor supremo de la libertad.
Si dios no lo remedia, y no es probable porque aunque parece republicano sus iglesias no se lo permitirán porque son dictatoriales, se cumplirá un siglo bajo dos dictaduras: la borbónica en la que fue educado Franco, y la franquista en la que fueron educados, algo innecesario porque es una pseudo-enfermedad genética, los dictadores monárquicos borbónicos que instauró Franco. Casi un siglo sin libertad en mayor o menor grado, quiero decir con riesgo de asesinato, de encarcelamiento, de apaleamiento o multa según cada caso a quien quisiera ejercerla en contra del gobierno de turno. El abstencionistas es lo más pacífico  que cabe en este país donde el intento de “educación en la ciudadanía” se eliminó del currículo escolar y su lugar lo ocupa la “alienación religiosa”. El nacionalismo es igual de malo. Todo nacionalismo es dictatorial al establecer una diferencia entre los derechos de unos pocos miles o millones de hombres, varones o mujeres que forman es nación y unos 7.000.000.000 de personas ciudadanos de los demás países que tienen menos derechos, proporción que mejor que otro argumento revela la irracionalidad del nacionalismo.
Bajo la dictadura franquista el intento de suicidio era delito; bajo esta borbónica el intento de suicidio secesionista también lo es. Todas las dictaduras: prohíben la realidad. Bajo una República democrática ambos intentos de suicidio se tolerarían y se curaría con dosis elevadas de cultura; es la solución más barata y además no atropella la libertad, la promueve.

Lo más grave de la sociedad actual es que el absentismo político y social de la juventud supera, cruel paradoja,  la de sus padres y abuelos. Escuela y merienda. Lo dijo Costa en el S. XIX.

17 ago 2017

invitación ¿sincera? a la desobediencia civil

Es interesante el artículo “El deber de desobediencia civil” del Prof. Laporta, catedrático de Filosofía del Derecho de la UAM (EL PAIS, 16.08.2017); parte del recuerdo del segundo centenarito del nacimiento de Henry David Thoreau al que cita: “La única obligación que tengo derecho a asumir es la de hacer en todo momento aquello que considero recto”.
Señala el Prof Laporta que “La fuerza de una convicción de conciencia puede suspender la obligatoriedad jurídica de una norma del derecho vigente” aunque reconoce la dificultad del ejercicio de esa fuerza que, contrariamente a lo que dice, no fue desconocida en el viejo continente .Recordemos a S. Agustín cuya definición de ley: “la ordenación de la razón promulgada por quien tiene a su cuidado de la comunidad” implica el derecho a no obedecerla por el desorden de su irracionalidad. Fue mucho más allá el P. Mariana: “Cualquier ciudadano puede con justicia asesinar a aquel rey que se convierta en tirano por imponer impuestos a los ciudadanos sin su consentimiento, expropiarles injustamente su propiedad o impedir que se reúna un parlamento democrático”. Esa tesis ya fue puesta en práctica con Julio César; en época de Mariana con Enrique III y Enrique IV; mas tarde y con más formalidad con Luis XVI; falló con Hitler y Franco pero la sufrió de modo ultrajante Mussolini.  Se trata de ideas que se pueden calificar de “libertarias”: “El mejor gobierno es aquel que no gobierna en absoluto”, pero coinciden con las del capitalismo que rechaza la intervención del Gobierno.
                En los sistemas constitucionales, característica que no es sinónimo de democráticos, señala el Prof. Laporta la paradoja de “que se desobedece el derecho para reclamar obediencia al derecho mismo” tras lo cual establece un paralelismo entre el rechazo de los jóvenes norteamericanos a la guerra del Viet-Nam y la situación en Cataluña y no lo es tanto.
Dice el Prof. Laporta que en Cataluña “Un Gobierno legítimo está dando pasos deliberados para situarse fuera de la Constitución y del Estatut”, pero lo que ese Gobierno alega es que “El gobierno legítimo de España ha impedido el ejercicio democrático de la libertad de opinión que consagra la Constitución en fraude de ley” porque el art. 1.1 dice “España se constituye en un estado social y democrático de derecho” democracia que no puede prohibir una consulta cuya prohibición a conducido a los “lodos del procés”.
Es evidente que “desconexión no puede significar sino abandono de la legalidad”, pero la que se considera ilegal, que esa es la esencia de la desobediencia civil: ”apelar al derecho anterior para desobedecer el nuevo derecho producido como consecuencia de esos actos ilegales” es lo mismo que “apelar al nuevo derecho para desobedecer el anterior derecho como consecuencia de sus actos ilegales”. Todo depende de donde considere que se produce la ilegalidad el ciudadano “desobediente”, convertido en su propio juez. La razón para  desobedecer al Gobierno del Sr.Rajoy que impidió la consulta no vinculante que provocó “los lodos actuales”  tiene la misma esencia de desobediencia civil que la razón para desobedecer al Gobierno catalán para oponerse a colaborar en la “desconexión”: rechazar lo ilegítimo.
La lógica del Prof. Laporta: “Solo en la medida en que ese derecho a desobedecer civilmente se extienda más y más, las operaciones políticas del procés comenzarán a funcionar en el vacío y el proyecto colapsará por sí solo, como un edificio carente de cimentación” tiene su reflejo especular: “Solo en la medida en que ese derecho a desobedecer civilmente se extienda más y más, las operaciones políticas del procés comenzarán a cimentarse y el proyecto se consolidará”.
La referencia al art. 11 de la ley de la policía autonómica dice que “en ningún caso la obediencia debida podrá amparar órdenes que entrañen la ejecución de actos que manifiestamente constituyan delito o sean contrarios a la Constitución o a las leyes” deja en su mente decidir qué decisión si “entienden” más conforme con la Constitución y las leyes para de desobedecer a uno o al otro y como el Prof. Laporta señala “no parece demasiado forzado trasladar ese mismo razonamiento a funcionarios, interventores, servidores de las agencias, trabajadores públicos en general” en su defensa del derecho a la desobediencia civil que individualiza al máximo cuando afirma: “Lo que quizás cabría recordarles es que han de hacerlo pública y notoriamente, dándole a sus actos todo el hondo sentido jurídico que lleva consigo la actitud de la desobediencia civil”.
La reivindicación de que los ciudadanos “son titulares de ese derecho a defender sus garantías y sus leyes frente a un Gobierno o un Parlamento catalán desconectado, es decir, arbitrario e ilegal”, hasta el punto de señalar que “es también un auténtico deber moral de ciudadanía” poniendo como ejemplo lo que escribía Thoreau: “si unos cuantos miles de ciudadanos dejaran, por ejemplo, de pagar sus impuestos a un Gobierno como ese, esa no sería una conducta tan injusta e ilegal como pagarlos para sostenerlo y perpetuar su arbitrariedad”, es la justificación que el Prof. Laporta ofrece a todos los ciudadanos tomen la decisión que tomen para defender su derecho frente a la sanción que pretenda imponerles el poder que gane en la disputa si pretende ejercerlo de modo sancionador.
La opinión del Prof. Laporta es que se debe desobedecer al Gobierno de la Generalitat, pero con su misma argumentación se debe obedecer al Gobierno de la Generalitat yendo de la mano de la cita del Sr. Thoreau. Pero me temo que uno de los dos gobiernos, si prospera su tesis ejercerá su poder de modo nada respetuoso con los que ejerzan el derecho que se les reconoce a la desobediencia civil.
La memoria histórica, esa que algunos quieren que se ignore, impide olvidar qué fue lo que les pasó a los que defendieron la legalidad vigente  manos no de los que ejercieron la desobediencia civil, sino de los que violaron la constitución desde su primer artículo pero violentamente con las armas en la mano sin respetar inocentes porque de lo que se trataba era “crear el terror”, como dejo escrito el General Mola. Ahora al menos, no hay terroristas que puedan violar la Constitución o el Estatut con las armas en la mano aunque más de un loco lo haya pedido.

Confío que el Prof. Laporta aceptará defender a los que es previsible que se les quiera sancionar por ejercer la desobediencia civil creyendo que la Generalitat tenía la razón.