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31 jul 2013

92 años: un sangriento y real recuerdo

Ya quedamos pocos que conocimos a alguien que hubiera luchado en Cuba y Filipinas, somos más los que conocimos a los supervivientes de la última diversión del abuelito del rey, al que le encantaba jugaba a los soldaditos disfrazándose con los mil y un uniformes que tenía, a costa de la vida de los españoles para que, los de siempre, hicieran buenos negocios en África. Estos son los regalos que le hace al pueblo la monarquía y que hacen inexplicable - salvo por ignorancia de las víctimas - que haya un solo monárquico en el país.
Hace casi un siglo, 92 años, el General Silvestre avanzó por el protectorado español de Marruecos - un regalo envenado de Francia e Inglaterra - con tropas de reemplazo “sirviendo al rey” a las que no se le había perdido nada allí. Las tropas estaban mal vestidas y peor calzadas, para beneficio de los empresarios y militares corruptos que si sufrían una mala intendencia sufrían pero aun eran las condiciones higiénicas. Las tropas se instalaron en Annual para desde allí pretender conquistar Alhucemas. Tras varias derrotas en posiciones contiguas las topas derrotadas se concentran en Annual donde llegan a reunirse varios miles
Abd el Krim, que capitaneaba a sus compatriotas bereberes, fue el autor de las sucesivas victorias, hoy son nombres ignorados al lado de la magnitud de la derrota de la retirada de Annual. El informe Picasso debía depurar las responsabilidades por la mortandad de entre 15.000 y 20.000 personas, según diversas fuentes, pero nunca llegaron a depurarse ni a conocerse el nivel de corrupción que se había alcanzado. Se saldó como s siempre que los responsables son “gente importante”: el ejército más o menos corrupto en connivencia con los comerciantes que avituallaban al ejército, etc., como nos cuenta Barea. Antes de que el informe se debatiera en las Cortes el General Primo de Rivera dio un golpe de estado con las bendiciones regias, porque el Rey, según parece, tampoco salía muy bien parado. Otro golpe de Estado más al servicio de los borbones.
Abd el-Krim extendió su dominio creando la República del Rif. En 1924 llegó a la cumbre de su poder. Entonces cometió el error de atacar al protectorado francés de Marruecos. Francia, que hasta entonces se había lavado las manos cooperó con la dictadura española - años después volvería a cooperar con la dictadura franquista - que soportaba al Borbón. El golpista Primo de Rivera desembarco de Alhucemas. El dictador reorganizó el ejército al servicio del rey y de los propietarios de las minas del Rif que no querían perder su dinero; recuperó el protectorado y una estúpida alegría nacionalista y patriótica inundó todo el país. Todo lo corrupto se olvidó, que es lo que pasa siempre que uno enarbola la bandera de la patria y la nación.
Pensemos por un momento - aunque sean inútiles futuribles del pasado - que eso no hubiera sido así. El actual Marruecos estaría dividido en dos partes: la República del Rif y el reino Marroquí en la zona francesa. No hubiera existido ejército colonial en África. Los militares africanistas que apoyaron al golpista general Franco no hubieran existido. El General Franco, al no existir el protectorado marroquí, no hubiera pasado de comandante. Si Franco no hubiera existido probablemente la II República hubiera vencido a los insurrectos ¡si los hubiera habido!
Pero no miremos al pasado. Miremos al futuro. No queremos más dictadores que apoyen a los reyes, ni más reyes que hereden a los dictadores para continuar su particular dictadura regia. Queremos recuperar la democracia. Ésa sólo es posible en una República, donde no haya cargos políticos que heredar. Donde no sea una mentira lo que dice el art. 1.2CE78 “la soberanía reside el pueblo de donde emanan TODOS los poderes del Estado”, porque TODOS incluye al Jefe del Estado que tiene que ser elegido por los ciudadanos no por un dictador genocida.

Derecho a decidir: (22) ¿diputados o pendencieros?



Todo se puede pedir; todo se puede exigir; sobre todo se puede decidir. Todos estos todos son posibles cuando los interlocutores son razonables y bien educados.
 “Juegos de manos, juegos de villanos”, dice el refranero español para vituperar a quienes sólo saben dirimir sus diferencias mediante la agresión. El cuadro de Goya con dos mozos apaleándose revela una parte negra de España que algunos aun practican. Un parlamento civilizado tiene dos requisitos fundamentales:
1.- discutir sobre ideas, no sobre personas. Las personas son indiscutibles; pero no sus
ideas. Cualquier persona inteligente tiene la delicadez de espíritu suficiente como para saber discutir ideas sin caer en ningún problema de personalización, propia o ajena.
2.- discutir ideas exige ofrecer razonamientos. Insultar al contrario, apostrofarlo o  agredirlo verbalmente, es la forma como los pendencieros llegan a las manos sin llegar físicamente a las manos, es impropio del parlamentario; él debe llegar a acuerdos
La dificultad que tiene este comportamiento civilizado para muchas personas es, precisamente, eso mismo, que hay que ser civilizado; y tener ideas racionales. Ésa es otra de las dificultades que tiene el que confunde las ideas políticas con sus sentimientos personales, algo característico de los partidos totalitarios. Más que ideas, tienen un dogma en el que creen, pura pasión. De él nace el comportamiento irracional. Claro que en todo hay grados; pero el substrato es desfavorable. A la primera en que  se descuidan les sale la violencia personal y barriobajera del insulto y el reto insensato.
Es el mismo tipo de provocación de los mozos de aldea. Tras una violencia verbal, que no es tan grave como para provocar la agresión física, el más chulo reta al otro y le dice: “sopla si te atreves”, mientras se pone unas pajitas sobre su hombro.
Al retado no le quedaban más que dos opciones:
1.- soplar y que las pajas vuelen, creando un “casus belli” que justifica al pendenciero
2.- negarse a soplar, con el riesgo de que digan: “eres un cobarde por no soplar”.
Esta nueva provocación del pendenciero vuelve a ofrecer dos opciones:
1.- un comentario despreciativo respecto a que él no es soplapajas e irse;
2.- entrar al trapo y, sin soplar llegar al cuerpo a cuerpo que busca el pendenciero
La gente decente y civilizada prefiere eludir la bronca; es mejor solución. Y que allí se quede el provocar insultando, profiriendo amenazas y vituperios contra el más pacífico que, al menos en esa pendencia, rehuye la confrontación y salva su dignidad.
El provocador cuenta con su público. Son los violentos de salón: les gusta el boxeo, las peleas de gallos, las peleas de pit-bulls, las peleas de toros. Estos violentos son los herederos de los que llenaban los graderíos de los circos romanos para ver como se peleaban dos seres humanos por el puro placer de ver morir a uno, o a los dos; los mismos que disfrutaban viendo como se los comían las fieras. Ellos en las gradas, claro.
Las películas de romanos, Cecil B. de Mille fue paradigma del género “peplum”, nos hacía sentir que hoy somos más civilizados. No siempre es cierto. Si no hay más afición al boxeo es porque las televisiones han dejado de promocionar tan salvaje espectáculo. Pero sigue el fomento de los toros; y se mantiene la afición. Y también promociona las broncas de políticos. Menos salvaje pero ambas en la misma línea. Y algunos pueden justificarse viendo el espectáculo de algunos tertulianos, sean de temas políticos, sean de temas de salsa rosa. ¡Cuanta razón tenia Costa! ¡Escuela y merienda! Pero el Sr. Wert se empeña - ¡ya lo ha conseguido - en acabar con ambas.
Y así, hasta los diputados que parecían educados y menos broncos y pendencieros que los que les precedieron, resucitan el talante violento de insulto, ¡que se jodan!, dijo la tal Fabra, y de y provocación que, por excesivo, le priva de toda la razón que pudiera tener. Los desmelenes recientes del Sr. Posada y de la Sra. Villaobos, ¿es que no saben ordenar sin gritar?, indican lo necesario que es una escuela de formación de adultos (diputados).
Cuando el Watergate se dieron en TV las cintas donde el Presidente Nixon, se vio que era un mal hablado que profería todo tipo de maldiciones y leperadas. Los niños le imitaron: “lo dice el Presidente”, se justificaban ante sus padres cuando decían palabrotas.
Sería bueno que los Presidentes de los partidos aprendieran a discutir en vez de insultarse. Que dejaran de dar clases de mala conducta y falta de urbanidad en los telediarios. Claro que la solución no es la de dejar de dar ruedas de prensa, amañar las preguntas en las ruedas de prensa ¿cómo se pude caer tan bajo? O dar ruedas de prensa ectoplasmáticas ¿tanto miedo tienen a que se les escape lo que quieren ocultar?

¿Cambió de opinión el Espíritu Santo?

Una de las exigencias de ALTERNATIVA REPUBLICANA, como otras formaciones democráticas republicanas, es la total y absoluta separación de la iglesia y el Estado, acabando con la servidumbre que mantiene la CE78, heredera, al fin  de la dictadura franquista.
Esta propuesta ha recibido un respaldo del Jefe del Estado de la Ciudad del Vaticano que ha declarado  “La convivencia pacífica entre las diversa religiones se ve beneficiada por la laicidad del Estado que, sin asumir como propia ninguna posición confesional, respeta y valora la presencia del valor religioso en la sociedad”
Dijera Pio IX que era un error afirmar que “es bueno que la Iglesia esté separada del Estado y el Estado de la Iglesia” y añadió que es mentira que “la Iglesia no tenga la potestad de emplear la fuerza, ni potestad ninguna temporal directa ni indirecta” siendo también falso que “en esta nuestra edad no conviene ya que la Religión católica sea tenida como la única religión del Estado, con exclusión de otros cualesquiera cultos”,
¿Cambió de opinión el Espíritu Santo?
Dice Francisco I. “El futuro nos exige una visión humanista de la economía y una política que evite el elitismo y erradique la pobreza”
Dijera Pio IX “Es falso que ¡la abolición del civil imperio, que la Sede Apostólica posee, ayudaría muchísimo a la libertad y a la prosperidad de la Iglesia”.
¿Cambió de opinión el Espíritu Santo?
Dice Francisco I “Que me perdonen los obispos y los curas, pero la Iglesia tiene que cambiar”
Dijera Pio IX, es un error afirmar que “las leyes de las costumbres no necesitan de la sanción divina, y de ningún modo es preciso que las leyes humanas se conformen con el derecho natural, o reciban de Dios su fuerza de obligar”.
¿Cambió de opinión el Espíritu Santo?
Cuando León XIII publicó la encíclica “De rerum novarum” , de las cosas nuevas, en España hubo fieles católicos que, de acuerdo con la jearaquía, organizaron misas pidiendo por la salvación del alma del Papa porque se había convertido al socialismo. De momento no parece que hagan lo mismo con Francisco I. Ahora son más astutos, simplemente no le harán caso.
Recuerdo un chiste de Mingote donde, en pleno Vaticano II, un cura con sotana y barriguita le decía dos atribuladas señoras mayores con velo y rosario: “no os preocupéis hijas mías; al cielo, lo que se dice al cielo seguiremos yendo los de siempre”.
En fin, nosotros seguimos diciendo lo mismo: lo que no es racional, es irracional.

29 jul 2013

La Secretaria de Estado y "la doctrina Fabra"

La Secretaria de Estado en la Bienal de Física celebrada hace unos días en Valencia hizo alarde de buena dialéctica ante las preguntas de que fue objeto por los asistentes. Eso es algo que hay que agradecerle dado el páramo verbal de los políticos que balbucean “y tal” o se trastabillan con sus “finiquitos diferidos o sea falsos” y donde muchos “ni saben entender su letra”, ni siquiera leer el papel donde otros han escrito lo que ellos solos no saben ni pensar.
Ante el reproche de que las subidas de las tasas universitarias no eran responsabilidad del Gobierno sino de las Comunidades, no tuve oportunidad de hacerle la pregunta directa  - que aquí “le hago en diferido” porque mi mano no fue seleccionada entre todas las levantadas para intervenir - que su Ministerio SÍ es responsable de privar del 100 % de la beca para estudios universitarios (al privarle de la beca directa del 10 % de la matrícula) al estudiante que obtiene una nota de 5,4 mientras que financia el 90 % (del coste real de la matrícula que no se le cobra) al estudiante que obtiene un 5. Que “esa política” de NO SIEMBRE es de donde NO SALDRÁN los egresados con vocación investigadora que NO HABRÁ dentro unos cuantos años. Sembrar hoy para el futuro es su responsabilidad y lo que está haciendo es no sembrar. Es la política de ¡qué se jodan los pobres que quieren ser universitarios!, como dijo Fabra.
¡La crisis es terrible!, nos dicen para justificar el regreso a galope tendido al S. XIX - una sanidad de beneficencia, una docencia donde no haya pobres, ….  Mientras el despilfarro continúa:  “El Consejo de Ministros ha aprobado este viernes un real decreto ley por el que se concede un crédito extraordinario de 877 millones de euros al Ministerio de Defensa para atender pagos de los grandes programas de armamento. Así lo ha anunciado en rueda de prensa en Moncloa la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, que ha explicado - es decir, ha pretendido engañar - que estos 877 millones no computarán en déficit público, ya que atenderán a "obligaciones que se habían asumido bastantes ejercicios antes".
Anterior es el compromiso que consta en el art. 24.CE78 “1. Todas las personas tienen derecho a obtener la tutela efectiva de los jueces y tribunales en el ejercicio de sus derechos e intereses legítimos, sin que, en ningún caso, pueda producirse indefensión”. Son miles las que no tendrán derecho a la tutela efectiva de los jueces porque su salario supera los 1.200 €/mes que no llega para contratar a un abogado, a un procurador y pagar las tasas para lograr la tutela efectiva de los jueces y tribunales? Es la política de ¡qué se jodan los atropellados en sus derechos!, como dijo Fabra.
También es anterior el compromiso  que consta en el art. 27.1,CE78 1. Todos tienen el derecho a la educación. Se reconoce la libertad de enseñanza. Pero suprimiendo el 100 % de las becas a quien obtiene un 5,4 y dándole el 90 % de la beca a quien obtiene un 5, estamos discriminando “por su condición social” a los pobres. Es la política de ¡que se jodan los pobres que quieren estudiar!, como dijo Fabra.
También es anterior el del art. 29,CE78: “1. Todos los españoles tendrán el derecho de petición individual y colectiva, por escrito, en la forma y con los efectos que determine la ley”. Ahí están el sinnúmero de cartas abiertas y cerradas de la comunidad educativa y los editoriales de casi todos los medios de comunicación pidiendo que no prosiga la reducción de la financiación de la investigación; ¡y ésa es su directa responsabilidad! Que no basta garantizar que los centros se mantendrán abiertos, porque se pagará la luz, el agua y demás servicios, pero sin que nadie garantice que se devuelva el presupuesto incautado en el CSIC para seguir investigando. Y esa es la política de ¡que se jodan los investigadores!, como dijo Fabra.
Para este gobierno el dinero  es para lo que es: financiar a los bancos quebrados que estafaron a los ciudadanos, comprar equipos para que hagan negocio los que viven de venderlos para poder asesinar legalmente en las guerras, y otros asuntos de verdadero interés social; la política de ¡que se jodan los que no lo entienden así!, como dijo Fabra.

Derecho a decidir: (21) La nacionalidad se elige

Ningún español en su sano juicio puede querer obligar a ser español a quien no quiere serlo. Miles de inmigrantes desean ser españoles; por lo tanto, quizá ni habría una pérdida cuantitativa. ¡Y aun que la hubiera! Mejor es ser pocos y bien avenidos.
Liberado el secesionista de un vínculo indeseado, los españoles se liberarían de la falsa acusación de querer imponer un yugo a nadie. Eso sólo lo quiere  una minoría, los nacionalistas fascistas - perdón por la redundancia - que supeditan los derechos del individuo a los “derechos del pueblo”, como antes otros totalitarismos lo supeditaban a los “derechos del rey” o a los “derechos de dios” en las dictaduras regias o teocrática. Ser español en una democracia, - que sólo puede ser republicana - recuperaría su valor positivo de ser libre y persona.
            En las últimas elecciones en el ámbito estatal-nacional menos del 20 % de los diputados son de partidos que propugnan la secesión. A nivel autonómico superan el 50 % aunque quizá muchos no tienen ánimo secesionista sino que sólo pretenden que se reconozca “el derecho a decidir”. Pero este derecho es innegable, salvo por unos nacionalistas fascistas, y por tanto es  invotable. El derecho a decidir con quien formo una comunidad política es parte de la libertad individual y por ello no cabe prohibirlo ni dificultarlo con ninguna artimaña política según dice el art. 9.2,CE78: “2. Corresponde a los poderes públicos promover las condiciones para que la libertad y la igualdad del individuo y de los grupos en que se integra sean reales y efectivas; remover los obstáculos que impidan o dificulten su plenitud y facilitar la participación de todos los ciudadanos en la vida política, económica, cultural y social.
Por desgracia la mayoría del parlamento español, además de administradores que se creen propietarios, son gente con mentalidad fascista. Para ellos el individuo está al servicio del “pueblo español” y de míticas “rutas imperiales” o de “otros pueblos” cuyas “rutas imperiales” son igualmente míticas. Ninguno, no son demócratas, defiende la libertad del individuo sino el derecho del “pueblo” superior a la libertad del individuo..
Cualquier persona tiene derecho a dejar de ser parte de su comunidad histórica a título personal: le basta cambiar de nacionalidad. Hacerlo colectivamente, para crear nuevas comunidades exige identificar una unidad de derecho supraindividual. La historia identifica como tal al municipio: Llivia es un islote municipal español en Francia; el rincón de Ademuz es otro de Teruel en Valencia, el Señorío de Treviño es otro de Burgos en Álava; hay muchos más. Del municipio, como unidad básica y natural de convivencia política, surgen, también de modo natural, las regiones, por razones sociales y geográficas. Las provincias y autonomías son, sin embargo, unidades político-administrativas.
En relación con una herencia, aunque sea pro indiviso, el Código Civil protege el derecho a no pertenecer a esa comunidad si no se quiere. Para lograr el reparto de la herencia lo razonable es seguir ese modelo y establecer las normas, el procedimiento y las condiciones para el reparto equitativo. Establecidos los términos del reparto por acuerdo entre todos los afectados, una sola petición obligaría a hacer  el reparto.
Los municipios cuya mayoría de ciudadanos aprueben integrarse en el nuevo Estado propuesto dejarían, ipso facto, de ser parte de España y, por ello, de la UE. Los demás españoles no pueden intervenir en esa votación. Todo ello sin perjuicio de que, si les interesara a los ciudadanos del nuevo Estado, solicitaran su integración en la UE y, tras los acuerdos habituales, se firmara la integración
Si la secesión busca crear un Estado Libre Asociado o un Estado Federal, es decir, organizar una convivencia que afecta a todos implica el derecho de todos a opinar. El cambio, respecto a la situación vigente, exige una determinada mayoría más o menos cualificada.
Elegir es siempre un dilema. El futuro es siempre imprevisible. Los beneficios claro a corto plazo a veces nos impiden ver los riesgos a medio y largo plazo. Así es la vida: elegimos vivir solteros o en pareja - ¡antes que te cases mira lo que haces!; tener hijos o no; estudiar esta carrera o la otra; ser empresario social, autónomo o ser trabajador para terceros; hacerlo aquí o en la Conchinchina, …. Unas veces acertamos y otras nos arrepentimos y podemos revocar la decisión y rectificar el error.
Hasta ahora, privados de libertad individual, los matrimonios lo eran para toda la vida. Recuperada la libertad individual, cabe el divorcio ¡y hasta la segunda boda! - ¿recuerdan a Taylor y Burton? Recuperada la libertad ¿cómo los ciudadanos no va a poder ejercer su libertad, a través de las unidades políticas naturales de sus municipios?
Las leyes vigentes permiten a los ciudadanos de la UE no españoles votar en las elecciones municipales. Otra ley podría permitir a andaluces, canarios, gallegos, vascos, murcianos, catalanes, navarros, etc., que no quieran ser españoles, que puedan participar en la política española municipal y dejen de hacerlo en la española (y  de la Unión europea) hasta que tengan un Estado propio (y de la Unión Europea si ésta aceptara su incorporación, ¡si la pidieran!); decidida la segregación, sería irracional poder seguir condicionando la política de un Estado del que se rechaza ser parte.

Propuesta de Constitución Democrática: (20) Sindicatos, pero de trabajadores

El lavado de cara que se quiso dar a la dictadura heredada por Juan Carlos I de Franco, recurrió a la habitual engaño semántico. Esta falsedad se ve ya en el art. 1.2,CE78: “La soberanía reside en el pueblo español del que emanan todos los poderes del Estado excepto el del nombramiento del Jefe del Estado que emana, imperativamente hereditario, del genocida General Franco”. El final de este texto no existe, ¡pero se aplica como si existiera!
La sindicación obligatoria, como la obligación de pagar a la Seguridad Social, no era un atropello de la libertad sino el que las decisiones se tomaran de modo fraudulento desde el poder ejecutivo con la participación “cosmética” de los representantes de los trabajadores. Respetada la libertad de tomar acuerdos por los trabajadores, sin interferencias del poder,  una mínima mengua en nuestro salario - ¿qué más da si se nos quita de nuestros impuestos, como se hace ahora?  - tendría numerosas ventajas de todo tipo en un sindicalismo mucho más democrático, libre e independiente
1.- ligaría la financiación de los sindicatos a sus votantes a escala nacional; así los sindicatos verán ligados sus recursos a la aceptación de los trabajadores que les voten y no cobrando la "sopa boba" de los Presupuestos Generales del Estado (PGE) como ahora donde los sindicatos “atados y bien atados” porque el gobierno tiene la llave de su financiación. Habría más libertad, menos corrupción y sería más barato.
2.- Se evitaría la farsa de representación democrática actual; con un ridículo porcentaje de votos representan a los trabajadores unos sindicatos a a los que nadie ha votado. Al tener que pagar la cuota sindical el ciudadano sabría que con su voto se lo da a uno o a otro. Al controlarlos su interés en votar aumenta porque podría exigir resultados a quien voto. Con el actual montaje, el trabajador pasa de los sindicatos y estos del trabajador.
3.- Esa vinculación del voto y la financiación sindical rompería el bi-sindicalismo aumentando la democracia sindical real. La verdadera libertad del trabajador pasa por la obligación de sindicarse - como la obligación de pagar a la Seguridad Social - pero con la libertad de poder elegir el sindicato. En consecuencia, el art. 28,CE78, quedaría redactado del siguiente modo:
Art. 28: 1. Los sindicatos que libremente creen los trabajadores representarán a los trabajadores en proporción directa de los votos recibidos y podrán asociarse o confederarse entre sí a nivel nacional o internacional. 2. Los trabajadores y sus representantes sindicales tienen derecho a la huelga para la defensa de sus intereses. La ley que lo regule asegurará el mantenimiento de los servicios esenciales de la comunidad, regulará las peculiaridades de su ejercicio para los trabajadores y funcionarios públicos y podrá limitar o privar de su ejercicio a  los que desempeñen su actividad en las Fuerzas o Institutos armados y otros Cuerpos bajo disciplina militar. 3. Los ltrabajadores contribuirán al sostenimiento de los sindicatos que se  financiarán con esos recursos en proporción directa a los votos reales obtenidos a nivel nacional.
En la redacción se habla de trabajadores y funcionarios públicos, que son los dos tipos de trabajadores que hay en el sector público, con contrato laboral o funcionarial, incluidos los de los cuerpos bajo disciplina militar, que son trabajadores como todos. Es interesante destacar esto porque en esos cuerpos algunos no se siente trabajadores públicos  y se creen “diferentes”, es decir, superiores; se creen una especie de “tertius genus”, tercera clase. Pero una de dos: o tienen contrato laboral o  funcionarial. Sus “peculiaridades”, son como las que exige cada cuerpo: investigadores, administrativos, ingenieros, trabajadores manuales, magistrados del Supremo, conductores del parque móvil, generales, soldados; unos con más autoridad, otros con menos; unos trabajadores con contrato laboral o funcionarial. Es bueno que lo sepamos todos.

28 jul 2013

Humanum lucrare est

El fallo humano es la consecuencia de nuestra imperfección. Siendo inútil reclamar al creador, la razón y la inteligencia ha tratado de atenuar las consecuencias de tan mal diseño, con sistemas más o menos sofisticados y costosospara reducir la probabilidad del fallo. Del simple trinquete o el freno automático, hemos pasado a los sofisticados sistemas de seguridad actuales, que rozan la perfección, ¡aunque son caros! y, por tanto, reducen los dividendos: humanum lucrare est. El accidente de Bophal sigue presente.
En caso de fallo humano, humanum errare est,  ¡con el que siempre hay que contar!, esos sistemas deben evitar el accidente. Si no les así ¿quien es responsable?; ¿el hombre que cometió el fallo - ¡no dijimos ue es inevitable! - o el sistema que no funcionó? La discusión no es banal. Los sistemas de seguridad están en paralelo a la acción humana. Además del fallo humano cualquier otro NO fallo no humano es la solución. Los sistemas de seguridad, que no se distraen, que no se cansan, que no yerran, son la verdadera garantía ante cualquier fallo. Hombre equipos y seguridad son un todo uno, pero la garantía está en los equipos. De hecho acabamos de leer la noticia de que se ha conseguido un contrato para un metro en Arabia Saudí que funiconará sin conductor. ¡No son necesarios en estos momentos de desarrrollo tecnológico en una conducción por carriles! Dentro de poco es posible que tampoco lo sean en una conducción en carretera.
La formación de una persona, un coste apreciable, aumenta si toda la responsabilidad recae sobre ella. La calidad de los equipos, también con alto coste, reducen el riesgo hastas anularlo. Son los sistemas de seguridad - el hombre no es un sistema de seguridad - quien debe GARANTIZAR que no haya accidentes.
Tampoco el coste del mantenimiento es despreciable. Cuando se disminuyen los beneficios de los accionistas aumentan, lo que realimenta su reducción. Mientras se acumula un deterioro que, cuando supera ciertos niveles pasa su factura: un accidente mortal. Ese pronóstico cuando la Srª Thatcher - ése ídolo de nuestro gobierno - privatizó los ferrocarriles británicos, se convirtió en sangrienta realidad al poco tiempo como aprendieron a su costa los británicos. La Srª Thatcher, ese triste ejemplo que idolatra este  gobiernos, lo demostró privatizando la sanidad y los ferrocarriles británicos. Inicialmente fue un éxito, hasta que emepzaron a producirse los muertos. El cociente: dividendos/muertos fijó el beneficio accionarial por cada muerto. No lo pagaron los accionistas - lo suyo fueron los dividendos - sino las victimas: los ciudadanos, como en el accidente del metro de Valencia. Los costes del control de mantenimiento, “política lucrativa”, se redujeran a los mínimos imprescindibles. En realidad rebasaron esos mínimos fruto de la voracidad de reparto de beneficios provocando los accidentes. La factura de la privatización de la sanidad, en términos de prolongación de las listas de esperqa, fallecimentos antes de ser atendidos, fallecimientos por falta de limpieza hospitalaria, etc., también se está pagando. En un reciente informe se habla de miles de víctimas en hospitales privatizados que no se hubiera producido, de no haberse privatizado.
Pero la garantía de seguridad nace desde el mismo momento en el que diseñó del sistema. Eso exige eliminar las curvas, aunque salga caro, substituyéndolas por rectas a base de puentes o túneles, como exige el actual grado de desarrollo tecnológico. No hacerlo introduce un eslabón débil en una cadena ¿para aumentar el reparto de dividendos?. Eso se disimula atribuyéndolo al fallo humano que, si el trayecto hubiera sido recto, aun producido el error, no hubiera ocurrido el accidente.
Cabe concebir que una persona que conoce perfectamente un trayecto quiera superar el límite de velocidad en unos cuantos kilómetros por hora; es inconcebible que quien sepa que el límite es 80 km/h quiera circular a 190 km/h; pero es inadmisible que, aun si qujiere hacerlo, consciente o inconscientemente, no haya un sistema de seguridad que se lo impida.  Un sistema de seguridad correcto se instala para GARANTIZAR que si eso se pretendiera no pudiera ocurrir. ¿Cómo pudo, entonces, ocurrir? PArece evidente que porque el sistema de seguridad instalado no era el adecuado. Él, que tenía que garantizar que en caso de fallo humano no habría accidente, fue el que falló. En el accidente de Santiago hay mucho más que investigar que la caja negra con los datos del suceso: ¿quien autorizó - ¿para ahorrar dinero? -
1.- un trazado con curvas en la estación ¡diseñadas para trenes de hace más de medio siglo!,
2.- un trazado que, en determinados tramos exige reducir la velocidad de 220 km/h a 80 km/h;
3.- que en ese punto crítico- ¡quizá el mayor de todo el trazado! - no hubiera dos sistemas redundantes de seguridad para que, si fallaba uno se GARANTIZARA que funcionara el segundo.
4.- un sistema de seguridad que NUNCA permitiera superar la velocidad establecida para cada punto.
5.- la inexistencia de cinturones de seguridad, como sí se exige a los viajeros de coches que circulan a
menos de 120 km/h?
6.- que los equipajes se coloque sin la menor sujeción, como se exige en los aviones, convirtiéndose en armas arrojadizas en caso de frenada brusca y no digamos en caso de impacto?
Si el maquinista circuló a 190km/h debiendo hacerlo a 80 km/h tendrá su responsabilidad, pero compartida, ¡por lo menos!, con los otros seis co-autores cuya acción /omisión fue imprescindible para que se produjera el accidente.
Hoy nos llega la noticia de que docenas de viajeros han ido sentados en el suelo en un AVE. Incluso en estos momentos de lógica hipersensibilidad. Este hecho revela la preferencia de la disyuntiva: más dividendos vs. menos seguridad. Es una estafa al pasajero que pagó su billete por hacer un viaje en otras condiciones ¡son nadie sentado en los pasillos! Echarle la culpa a las víctimas o a los transgresores es una irresponsabilidad. Si las condiciones de seguridad para circular no se dan, el tren no puede ni arrancar. Y si hay que indemnizar a todos los viajeros es lo menos que deben sufrir los accionistas por tener unos gestores incompetentes. ¡Pero la seguridad es sagrada! Quiero decir, debería de serlo.
                El Ministro de la Gobernación, como en días previos algunos responsables de RENFE Y ADIF vinculados al accidente producido en Santiago, también le echa la culpa al trabajador. Pero éste no ha muerto - como en el accidente de Valencia -  y tendrá mucho que decir. En esta situación de falta de información es una irresponsabilidad buscar culpables de modo mediático antes de hacer un estudio a fondo. Endosar responsabilidades suena a querer librarse de la que se puedan tener. También es importante saber distinguir la culpa moral, que es la que manifiesta el conductor cuando se autoinculpa, compungido por su intervención en el desastre, de la respnsabilidad penal en que haya podido incurrir. Su conducta no tiene nada que ver con la de esos políticos que, metidos de hoz y coz en asuntos turbios no los niegan y simplemente dicen: "no se podrá demostrar que no somos inocentes". En realidad lo que no se va a poder demostrar es que sean culpables pero que la inocencia la perdieron hacen mucho tiempo es todo un hecho. ¿O se trata de salvar un contrato millonario pendiente, como también se nos cuenta?

La Secretaria de Estado que ignoraba el Principio de Arquímedes

Aunque sea de modo intuitivo todos descubrimos de pequeños el principio de Arquímedes en su versión práctica. Si colocábamos un trozo de madera en el agua se hundía un poco. Si poníamos algo sobre el trozo de madera se hundía más, pero seguía flotando. Incluso éramos capaces de poner pesos mayores de modo que todo el trozo de madera estuviera bajo el nivel del agua y que aquello siguiera flotando. Todavía no sabíamos lo de baricentro y el metacentro pero sí que el riesgo de vuelco aumentaba a medida que cargábamos el trozo de madera.
Lo que no conseguíamos nunca era que algo flotara sin sumergirse nada hasta que alguien, mágicamente, lograba colocar una cuchilla de afeitar, una laminilla de acero de unos 0,1 mm de espesor o una aguja flotando sobre el agua ¡sin hundirse! ¡Era mágico!. Había que hacerlo con mucho cuidado para conseguir beneficiarnos del efecto de la tensión superficial, algo que era más fácil con una cuchilla o aguja sin usar, que con una que ya hubiera sido usada.
Estas reflexiones casi infantiles vienen a cuento de las declaraciones de la Secretaria de Estado de Investigación. Promete - ¿o amenaza? - que a partir de ahora en España ¡sólo se financiará la excelencia investigadora porque ése es el objetivo que busca el gobierno!
A estas alturas poner de referencia de credibilidad que el gobierna tenga un determinado objetivo es la mejor forma de descrédito. El gobierno tenía como objetivo acabar con la crisis;  y aumentó; disminuir el paro, y aumentó; aumentar nuestro nivel de vida, y bajó; disminuir los impuestos, y aumentaron; no tocar las pensiones y ya les metió mano ; …. la lista de los objetivos incumplidos del gobierno es interminable. Decir que tiene como objetivo alcanzar la excelencia investigadora es, sin duda, la mejor garantí de que logrará una investigación desastrosa, que es lo que está haciendo, de momento, ¡tal como cabía esperar!
Decía un amigo mío, “No quiero que los míos lleguen al poder; entonces perderé la esperanza que me mantiene vivo”. Siempre pensamos que un científico al frente de la investigación sería la oportunidad de que la investigación diera un salto adelante. Aunque algunas veces ocurrió, recuerdo la época en la que se publicó la ley de la ciencia, que fue un progreso todavía insuperado, ¿se trató de una excepción?
La Secretaria de Estado que tenemos no conoce el principio de Arquímedes. ¿A dónde podemos esperar llegar? ¡Han llegado los nuestros y por eso he perdido todas las esperanzas!
Veamos: la excelencia es como el pico de iceberg, lo que sobresale sobre el nivel del mar. Pero esa excelencia que sobresale lo hace porque hay una gran cantidad de hielo por debajo del nivel del mar que no se ve, ¡pero que está! Y sólo porque está emerge algo sobre la superficie. En números redondos el 8 % es lo que emerge, pero lo que está debajo es el 92 % restante.
Con la ciencia, con el deporte, con cualquier actividad humana, pasa lo mismo. Se necesita una producción inmensa, el 92 % que sea de calidad adecuada, de agua pura hecha hielo, es decir, que flote en el agua de mar, para que una minoría, el 8 %, flote emergiendo de su superficie.
Pretende “buscar la excelencia” con programas políticos de “financiar sólo la excelencia” indica lo excelentemente incompetentes que es ese Gobierno que se propone ese proyecto. Un Gobierno al que se le llena la boca y le desborda cuando babea la palabra excelencia. ¡Y las babas son desagradables!; tolerables en un bebé, pero desagradables en un adulto.
La excelencia, Srª Secretaria de Estado, Srs. miembros del Gobierno, no se busca, ¡se encuentra! La única forma de encontrarla es generar un 100 % de actividad para que emerja un 8 % de excelencia. Pretender tener sólo “excelencia científica” es algo que hace reír a los demás ministros de Educación y responsables del progreso científico en los demás países cuando oyen o leen estas declaraciones. Pero están educados y por eso sólo sonríen.
Porque se invirtió mucho dinero en actividades deportivas se generó una cantera suficiente como para descubrir dentro de ella la excelencia que existía pero que, “sin financiación no podía emerger”. Porque se invierte mucho en ciclismo hay una cantera suficiente como para que “emerjan” una excelencia tas otra. Cuando empezó a aumentar el número de jugadores de tenis, antes era sólo un deporte de “excelentes ricos”, ninguno llegó a excelente, salvo el caso de Lil Álvarez, que yo recuerde. Cuando empezó a aumentar el número de caddies que, siendo pobres podían aprender a jugar al golf, surgió “la excelencia”; y con el estímulo del ejemplo ¡y de la financiación!, hacemos un papel discreto en el concierto mundial.
El número de ejemplos deportivos es mucho más numeroso y conocido de todos. La ciencia, la agricultura … ¡todo!, Srª Secretario de Estado y Srs. miembros del gobierno, se rige por los mismos parámetros: ¡quien siembra, recoge!
Porque hubo una mejora generalizada en la educación, a base de becas, y mucha más gente que nunca llegó a estudiar en la universidad, y mucha más gente que nunca llegó a obtener su doctorado y mucha más gente que nunca perfeccionó su formación en instituciones extranjeras y mucha más gente que nunca volvió a España para seguir investigando, hemos logrado, en espiral de progreso, alcanzar una “discreta excelencia” en el contexto mundial. Incluso diría que una excelencia superior a la que nos corresponde en función del número de científicos que tiene el país y de los menguados recursos que se invierten en I+D
Pero su política y la del Gobierno en el que está: disminuir las becas a los que demuestran un nivel suficiente, aprobar con un 5, demuestra un nivel suficiente, es la mejor forma de disminuir el número de estudiantes universitarios, que disminuirá el de egresados con título superior, que disminuirá el número de doctores, que disminuirá el número de los que completen su formación en el extranjero, que disminuirá el número los que acaben dedicándose a la investigación en España, en la espiral de retroceso que caracteriza esta política de que “sólo financiaremos la excelencia”.
Todo lo que hay que saber es el Principio de Arquímedes; y aun basta con el sentido común. Hasta el más analfabeto campesino sabe que “quien ahorra en la simiente logra una porquería de cosecha”. Ésa es la política científica que Vd. representa y abandera con sus declaraciones siguiendo ¡claro está!, las directrices que marca este gobierno